Sorpresa negativa en el mundo laboral en Estados Unidos en el mes de junio, a pesar del esperado impulso de las contrataciones por el mundial de fútbol.La economía estadounidense solo añadió 57.000 empleos el pasado mes, bastante por debajo de las expectativas de 115.000, dando muestras de enfriamiento, con posible repercusión en la política monetaria de la Reserva Federal (Fed), como una muestra más de la incertidumbre por el conflicto en Oriente Medio..Esta cifra es muy inferior a los 172.000 de mayo, cuando el dato sorprendió por su fortaleza, aunque ahora se ha revisado a la baja y se ha dejado en 129.000, una cantidad aproximada a la que en su día pronosticaron los expertos. Este conjunto ofrece la idea de que las empresas continúan teniendo una opinión cautelosa sobre la salud de la economía.El índice de desempleo, que se daba por hecho que se mantendría en el 4,3%, retrocede al 4,2% por el menor interés de los ciudadanos en buscar trabajo al no ver buenas condiciones. El incremento del mercado laboral es el más bajo después de tres meses de resultados por encima de lo previsto. Pese a este retroceso, la media se sitúa en una adición de 10.000 ocupaciones más de media que las que se sumaron en el 2025.Visto desde el lado positivo, este es el cuarto mes consecutivo en que se añaden empleos. Los empresarios de EE.UU. crearon apenas 181.000 puestos de trabajo el año pasado, una cifra muy inferior a los 1,5 millones de ocupaciones que se generaron en el 2024.En los últimos años, los economistas han destacado con sorpresa la resiliencia de la economía estadounidense. A mediados de 2026, con la volatilidad provocada por las subidas de aranceles del presidente Trump ya en gran medida asimilada por los mercados y con la guerra con Irán aparentemente entrando en su fase final, la solidez económica podría estar consolidándose como la nueva norma. Pero los precios de la energía continúan elevados.La recuperación laboral en este 2026 había disipado las preocupaciones respecto al empleo en los responsables de la Fed, lo que les había permitido centrarse en combatir el aumento de la inflación que ha afectado al país desde el estallido de esta nueva guerra. El índice de precios al consumo trepó en mayo al 4,2%, el nivel más alto registrado en tres años, y tras rozar el 2% en el 2024 con la Casa Blanca de Joe Biden, aunque el presidente Donald Trump sorprendió al asegurar que “amo la inflación”.Los mercados anticiparon que en septiembre, o como muy tarde octubre, el banco central de EE.UU. se verá forzado a subir los tipos de interés, en contra de la orden de recortarlos de Trump al nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, para dar batalla al encarecimiento de los productos.Aunque esperaban un nivel de contrataciones más alto, los analistas ya apuntaron a una desaceleración en el crecimiento del empleo a un ritmo sólido como así ha sido.La disminución se debió principalmente a una caída de la tasa de participación laboral, que descendió 0,3 puntos porcentuales hasta el 61,5 %, su nivel más bajo desde marzo de 2021. El empleo medido por la encuesta a los hogares se desplomó durante el mes, con 507.000 personas menos declaradas como ocupadas.Los ingresos promedio por hora aumentaron un 0,3 % en el mes y un 3,5 % con respecto al mismo período del año anterior, en ambos casos en línea con las previsiones del consenso de los analistas. Pero esto supone una marcada desaceleración respecto al máximo alcanzado hace unos años. Además, los aumentos salariales no están logrando seguir el ritmo de los precios, una de las principales razones por las que la confianza de los consumidores continúa siendo tan baja.Aunque existe una gran preocupación por los efectos de la inteligencia artificial (IA) en el empleo, las cifras de junio siguen mostrando que esta tecnología aún no está provocando pérdidas generalizadas de puestos de trabajo.El sector de la información, que incluye a las empresas tecnológicas, perdió 9.000 empleos, si bien algunas de las otras áreas consideradas más expuestas a posibles recortes de empleo impulsados por la IA no registraron una desaceleración.Las contrataciones en los servicios profesionales y empresariales, que en términos generales disminuyó entre 2024 y 2025, ha mostrado una tendencia al alza desde comienzos de 2026 y el sector creó 36.000 puestos de trabajo en junio, mientras que el empleo en asistencia social y atención sanitaria mantuv su crecimiento sostenido.A pesar del impulso temporal en la actividad generado por el mundial de fútbol, el empleo en los sectores de ocio y hostelería cayó en 61.000 puestos el pasado mes. Los especialistas matizaron, sin embargo, que las cifras de este verano podrían estar distorsionadas por los ajustes estacionales aplicados a los datos, por lo se ha de interpretar con cautela
La economía estadounidense solo crea 57.000 empleos en junio a pesar del mundial de fútbol
El índice de desempleo baja al 4,2% debido al retroceso de la mano de obra, muestra que las empresas dudan sobre la salud laboral mientras la Fed se plantea subir los tipos de interés










