Noticia Exclusivo suscriptores Un operativo entre ambos países dejó a captura de cinco integrantes de la organización criminal que tenía sus nexos con Pereira. El hombre señalado de integrar la red que fue capturado en Pereira. Foto: CortesíaSUBEDITOR DE JUSTICA02.07.2026 08:24 Actualizado: 02.07.2026 08:24
Una organización criminal que era seguida desde eses por las autoridades, no solo captaba mujeres en Colombia con falsas promesas de empleo, también financiaba cada paso del viaje para convertirlo, después, en un mecanismo de sometimiento. Billetes de avión, reservas de hotel, dinero en efectivo para pasar los controles migratorios y una aparente oportunidad laboral en el sector de la hostelería eran, en realidad, el inicio de una estructura criminal diseñada para explotar sexualmente a sus víctimas y mantenerlas bajo una deuda imposible de pagar.Ese fue el esquema que permitió operar durante meses a una organización integrada por cinco ciudadanos colombianos, desmantelada en una operación conjunta entre la Policía Nacional de España y la Policía Nacional de Colombia. El operativo dejó cinco capturados —cuatro en territorio español y uno en Pereira—, de los cuales cuatro fueron enviados a prisión preventiva.EL TIEMPO conoció que tres de estas personas fueron identificadas como Juan Manuel Vásquez Tamayo (Pereira), Ingrid Karina Henao Román e Iván Darío Londoño Sepúlveda estos últimos capturados en España.El hombre capturado en Pereira. Foto:CortesíaLa investigación comenzó en noviembre de 2025 gracias a la denuncia de una mujer que logró contar cómo había sido engañada. Según su relato, una reclutadora le ofreció un supuesto empleo en España relacionado con la hostelería y se encargó de organizar toda la logística del viaje. La organización costeó los pasajes, las reservas hoteleras e incluso le entregó dinero para simular que ingresaba al país como una turista con solvencia económica. Nada quedó al azar.Sin embargo, apenas llegó a España, la realidad cambió por completo. La mujer fue trasladada entre varios pisos utilizados como prostíbulos en Bilbao y Málaga, donde, de acuerdo con la investigación, quedó bajo el control permanente de distintos integrantes de la red. Allí comenzó el verdadero mecanismo de explotación.Los investigadores establecieron que cada víctima adquiría una supuesta deuda por los gastos del viaje y la manutención. Esa obligación nunca disminuía. Para saldarla debían entregar el 100 % del dinero obtenido mediante la prostitución, mientras eran sometidas a amenazas e intimidaciones que impedían cualquier intento de escapar o denunciar. Una de las mujeres capturadas en España. Foto:CortesíaEl caso dio un giro cuando un familiar de una de las víctimas alertó a las autoridades sobre una posible privación de la libertad en un inmueble de Málaga. Esa llamada permitió descubrir que la organización ya tenía preparado el siguiente movimiento: trasladar a la mujer hasta Arabia Saudita para continuar explotándola sexualmente. La intervención policial evitó ese desplazamiento y permitió rescatarla antes de que abandonara España. En ese mismo procedimiento fueron capturados dos de los presuntos responsables, quienes posteriormente ingresaron en prisión preventiva.A partir de ese momento, las autoridades ampliaron la investigación y reconstruyeron la estructura de la organización. El 17 de marzo de 2026 se realizaron operativos simultáneos en Lugo y Getafe, donde fueron capturados otros dos integrantes y se practicó un registro en la vivienda de quienes eran considerados los principales investigados. Paralelamente, en Pereira, Colombia, fue detenido el presunto encargado de reclutar a las mujeres desde el país de origen, una pieza clave para mantener activo el flujo de víctimas hacia Europa.Las pesquisas también revelaron que la organización no obtenía ingresos únicamente de la explotación sexual. Según la Policía española, la red aprovechaba los mismos pisos donde mantenía a las víctimas para vender sustancias estupefacientes a los clientes, combinando dos actividades ilícitas dentro del mismo engranaje criminal.Momentos de la captura del hombre en Pereira. Foto:CortesíaDurante las diligencias fue identificada otra posible víctima de trata. Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para ubicarla y brindarle protección, mientras continúan verificando si existen más mujeres captadas mediante el mismo modus operandi.Para los investigadores, el caso evidencia un patrón cada vez más frecuente en las redes de trata transnacional: ofertas laborales aparentemente legítimas, viajes financiados por los propios delincuentes y deudas fabricadas para convertir a las víctimas en personas completamente dependientes de sus explotadores. Un modelo que, en esta ocasión, comenzó en Colombia, operó desde varias ciudades españolas y que, según las pesquisas, incluso pretendía extender la explotación hasta Oriente Medio.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








