En el minuto 95 de su partido contra Argelia, la selección de Austria estaba preparando las maletas para regresar cabizbaja a su país una vez más. Mahrez había dinamitado lo que parecía un “que se besen” de manual con el 2-2, que clasificaba a ambas. Todo estalló en el añadido, cuando Kalajdzic firmaba uno de los goles más importantes de la historia del fútbol austríaco y citaba a los suyos con España en dieciseisavos de final, permitiendo a Austria superar la primera ronda de un Mundial por primera vez en 44 años. “¡Tor, tor, tor!” –gol en alemán–, gritaban enloquecidos los locutores de la ORF, la televisión pública austríaca. No era para menos. Su país se aferraba a la vida.Con este subidón de moral se planta la selección de Rangnick delante de España, cegada por la euforia, sin renunciar a nada. “El hecho de que Austria driblara la eliminación en el último segundo le va a dar muchísima confianza”, destaca Anton Polster, leyenda del fútbol austríaco, exjugador de clubs como el Logroñés, el Sevilla y el Rayo Vallecano. “Estoy seguro de que España hubiera preferido enfrentarse a Argelia antes que contra Austria, que se ha hecho un nombre en el fútbol europeo en los últimos años”, añade el goleador vienés.“El hecho de haber driblado la eliminación en el último segundo le dará mucha confianza”, alerta PolsterTras lo ocurrido ante Argelia, no cabe duda que los focos estarán puestos sobre Sasa Kalajdzic, el nuevo héroe nacional. El delantero del Lask Linz, donde le entrena otro ex de la Liga española como Dietmar Kuhbauer, le dedicó el milagro de Kansas a su mujer, Lorena, “la única que sabe lo que he sufrido”. Kalajdzic, de 28 años, arrastra una pesada mochila de lesiones y su historia es de pura superación. Se ha roto el ligamento cruzado de la rodilla hasta en tres ocasiones, la última hace menos de dos años, pero logró superarlas todas, física y mentalmente, y en Linz ha recuperado la sonrisa. “El presente es lo más valioso”, alerta a España.A priori, el favoritismo del partido está en el lado español, que, pese a sus dudas, se mantiene como una de las favoritas al título. Pero el Mundial está siendo generoso en sorpresas, como las de ver a Cabo Verde en la fase decisiva o a Alemania volver a casa antes de tiempo tras caer ante Paraguay. Polster lo remarca: “No quiero hacer predicciones, pero este Mundial ya ha demostrado de lo que son capaces las selecciones teóricamente inferiores. Espero un partido emocionante”.“Estoy seguro de que España hubiera preferido jugar contra Argelia antes que contra Austria”, considera PolsterLa historia es más rica de lo que parece en cuanto a enfrentamientos se refiere. España y Austria se han medido hasta en siete ocasiones en partido oficial (al margen de hacerlo nueve veces más en amistosos) y los números dejan poco lugar a las dudas. Cinco triunfos españoles, un empate y una sola derrota. Pero de todos estos enfrentamientos solo hay uno que tuviera lugar en un gran torneo y el recuerdo es favorable a los centroeuropeos. Aquel choque se disputó en el estadio José Amalfitani de Velez Sarsfield, en las afueras de Buenos Aires, y tuvo como paraguas el debut en el Mundial de 1978. Los austríacos se impusieron por 2-1 en lo que fue el principio del fin de la trayectoria española en aquel torneo y el duelo tuvo acento culé ya que el gol decisivo lo firmó Hansi Krankl, semanas antes de estampar su firma en el contrato con el Barcelona.Nací en Barcelona en 1975 y he desarrollado toda mi carrera en el ámbito deportivo. Aprendí en Mundo Deportivo, me asenté en La Razón, el ABC me devolvió al periodismo y La Vanguardia, donde trabajo desde 2015, me dio la oportunidad de crecer.