A Donald Trump le gusta vincularse con aquellos referentes que, según sus valores, representan el éxito. Y tiene especial querencia por el deporte, donde siempre busca ganadores con los que se quiere identificar. Así, han pasado por el Despacho Oval futbolistas como Cristiano Ronaldo, además de los luchadores que casi se matan celebrando el cumpleaños presidencial en la Casa Blanca, como Ilia Topuria. Trump también se ha hecho fotos en la residencia oficial con los campeones de la MLS, el Inter de Miami, con Leo Messi al frente; y ha saludado durante su discurso del estado de la nación a los campeones del equipo olímpico de hockey sobre hielo, intentando convertirlo en una victoria política personal. “Nuestro país vuelve a ganar”, afirmó Trump mientras dedicaba varios minutos de su discurso al triunfo del equipo.
Hasta tal punto es así, que el verano pasado fue incapaz de contenerse y se saltó todos los protocolos para posar con los campeones del Mundial de Clubes de la FIFA que ganó el Chelsea al Paris St. Germain.
Y ya ha avisado de que participará en la entrega de la copa del mundo tras la final, el próximo 19 de julio en el MetLife Stadium (Nueva Jersey), el mismo escenario donde el Chelsea levantó el trofeo el pasado 13 de julio de 2025.








