Daniel Lozano CaracasActualizado Mi�rcoles,
julio
22:40El Gobierno de Delcy Rodr�guez decret� ayer el duelo nacional durante siete d�as al cumplirse una semana del doble terremoto del d�a de San Juan. "Venezuela tiene el alma rasgada por las p�rdidas humanas causadas por los devastadores terremotos", acu�� la presidenta encargada, que junto a su hermano Jorge ha decidido administrar gradualmente la cifra de v�ctimas, en medio de la opacidad.Seg�n el parte emitido ayer, ya son 2.295 las personas que han fallecido y 11.267 las que han resultado heridas. Los damnificados se elevar�an hasta 11.267.La realidad es mucho peor a la apuntada por el Gobierno. Fuentes consultadas por EL MUNDO aseguraron a este peri�dico que los forenses trabajan en la morgue improvisada de La Guaira "con las u�as y en unas condiciones deplorables. Necesitamos apoyo de insumos, tapabocas (mascarillas) e hidrataci�n, comida y carpas. Y muy cerca hay un edificio en peligro de colapsar. Trabajamos bajo un sol de justicia, sin apoyo y sin condiciones de bioseguridad. Los cad�veres con incontables".Entre los forenses calculan que han atendido a m�s de 5.000 cad�veres en la zona mar�tima y al menos 600 en la capital. En otros organismos del Estado calculan que las v�ctimas mortales superar�an la barrera de 10.000, pese a las cifras conservadoras que publica el Gobierno.M�s pesimismo se siente con las estad�sticas de la iniciativa de la sociedad civil por los desaparecidos, ya que m�s de 40.000 personas permanecen sin localizar, tras un arduo trabajo de b�squeda gracias al cual se conoce el paradero de 15.759 afectados.Transcurrida una semana de la tragedia, milagros y muerte compiten entre s� ante una sociedad que se niega a vivir s�lo el duelo final y que sigue buscando a los suyos. "Sabemos que hay muchas personas con vida, pero no tienen fuerza para gritar y avisar a los grupos de rescate. Est�n deshidratados. Hoy (por ayer) temprano nos dieron fe que hab�a siete ni�os en un apartamento y el grupo de rescatistas de M�xico estaba oper�ndolo. Nosotros hemos conseguido personas fallecidas, hemos trabajado con los espa�oles", desvel� a EL MUNDO �lvaro Soto, quien forma parte de una brigada de m�dicos y voluntarios de Carabobo que ha trabajado y destajo y que se niega a abandonar la esperanza.En cambio, rescatistas de Pa�ses Bajos estiman que las posibilidades son muy reducidas, por lo que abandonar�n los rescates, convencidos de que hay que pasar a una segunda etapa caracter�stica de este tipo de tragedias.No obstante, los venezolanos forman parte de una sociedad que se resiste a la derrota, pese a las tragedia que se suceden a su alrededor, empe�adas en convertirse en lo cotidiano. Entre constantes r�plicas, 782 hasta ayer, el Gobierno ha comenzado a instalar campamentos transitorios para los damnificados, pero hay otros espont�neos que han crecido por el miedo de sus gentes a regresar a edificios resquebrajados en una tierra que no deja de moverse.Un hombre con dos carteles de desaparecidos, en La Guaira.AFPEntre ellos est�n los 150 ni�os que pernoctan a pie de su edificio en el Morro del Petare, la mayor favela de Am�rica Latina. Pasaron tanto p�nico durante el doble terremoto que prefieren mantenerse en las carpas instaladas mientras unos pocos voluntarios les asisten en la contingencia.Una furgoneta acaba de llegar cargada de comida, en una iniciativa de la gente de bien que tanto abunda en este pa�s. Entre juegos se ponen en fila, tienen hambre. Y como ha llovido, mezclan fr�os y calores. Y piden sopa caliente a sus nuevos amigos. "Es que les hab�amos tra�do s�ndwich de jam�n y queso, pero ya les hemos hecho unas buenas sopas, sabrosas. Sus edificios est�n que se caen, por eso est�n en carpas", se�al� a este peri�dico Carlos Osorio, convertido en �ngel de la guardia de los chiquillos que no paran de jugar.Ni�os hacen fila en busca de comida.D. LOZANOSolidaridad infinitaPero entre las ruinas, adem�s del trabajo a destajo para salvar vidas y la solidaridad infinita del buen venezolano tambi�n hay espacio para los malandros de uniforme. Un grupo de mujeres "arrechas" (valientes) se encar� con un agente de la polic�a judicial, que portaba su arma de reglamento, que hab�a sustra�do un fajo de d�lares y los llevaba en una bolsa. Las mujeres no dudaron en hostigarle hasta que consiguieron romper los billetes. La denuncia corri� en redes sociales a velocidad de la p�lvora, lo que forz� a los mandos policiales a detener y a expulsar Jonathan Burgos y a los tres agentes que robaban junto a �l del cuerpo policial."No toleraremos, bajo ninguna circunstancia, desviaciones policiales, actos de corrupci�n o conductas que vulneren el honor institucional o el dolor de las v�ctimas de esta emergencia", advirtieron las autoridades tras los incontables cap�tulos sucedidos durante la semana.Milagros, muerte y pol�mica pol�tica s�lo dos d�as despu�s de que el Gobierno venezolano impidiera su regreso a Mar�a Corina Machado, para lo que cont� con el apoyo de Estados Unidos. Pese al llamado de una treintena de ex presidentes de Am�rica Latina y Espa�a, Washington se mantiene como el principal soporte del chavismo reciclado y no duda en manifestarlo."He visto con mis propios ojos el tama�o de este desastre. El camino es dif�cil, pero tambi�n he visto un compromiso importante no solamente de EEUU y de los otros pa�ses, tambi�n de nuestros socios aqu� con el Gobierno interino", afirm� taxativo John Barret, el jefe diplom�tico estadounidense en Caracas.










