Agencia AFP
Lisboa, Portugal / 01.07.2026 15:58:00
La justicia de Portugal condenó a un adolescente a seis años de cárcel este miércoles 1 de julio por complicidad moral en un intento de asesinato por parte de un estudiante brasileño contra compañeros que lo acosaban, además de otros cargos, informó el tribunal.El joven, conocido bajo el seudónimo de Mikazz, quien era menor de edad en el momento de los hechos, también fue condenado por pornografía infantil y por incitar a otros adolescentes a cometer actos de violencia contra animales, indicó el tribunal de Santa Maria da Feira, en el norte de Portugal.Dan sentencia al joven acusado de complicidad en intento de asesinatoRecibió una pena global de seis años de prisión, informaron medios locales.Sin embargo, fue absuelto de la mayoría de los 230 cargos por los que era juzgado desde febrero a puerta cerrada.Entre los delitos de los que se le absolvió hay otro ataque perpetrado en octubre de 2023 por un joven de 16 años que abrió fuego contra varios compañeros en un centro educativo del estado de São Paulo, en el sur de Brasil, matando a una alumna de 17 años e hiriendo a otros tres adolescentes."Toda la narrativa construida en torno a esta situación, según la cual el acusado era un monstruo capaz de las peores acciones y el principal responsable de estos actos, era claramente exagerada, y no se demostró que hubiera cometido la gran mayoría de los delitos de los que se le acusaba", explicó el juez Pedro Botelho Vieira, citado por la prensa local.La fiscalía lo acusaba de liderar un grupo de jóvenes en la red social Discord que realizaba actos violentos contra personas o animales, grabándolos.Así comenzó el juicio contra MikazzEl 19 de febrero el joven portugués que actualmente tiene 18 años empezó a ser juzgado en el norte del país por los delitos antes mencionadosEl juicio empezó a puerta cerrada en el tribunal de Santa Maria da Feira, donde residía el joven hasta su ingreso en prisión provisional, en mayo de 2024.Las autoridades brasileñas evitaron otros tres ataques antes de que fueran cometidos por jóvenes de entre 12 y 14 años.El acusado decidió guardar silencio durante la primera audiencia, pero su abogado aseguró que no es "un monstruo"."Formó parte de un grupo, pero nunca dirigió ese grupo", afirmó en ese entonces el letrado Carlos Duarte, citado por la agencia Lusa.El adolescente llevaba "una vida en línea, una vida paralela, en la que era el líder de un grupo de práctica y exposición de actos de extrema violencia", indicó por su parte la inspectora de la policía judicial portuguesa que dirigió la investigación, Ana Rita Alves.MD






