Redacción deportes (EFE).- Al borde de la eliminación hasta el minuto 89, cuando renació al empatar un 0-2 en contra frente a Senegal, la selección de Bélgica sobrevivió, esquivó un despropósito y se clasificó de milagro para los octavos de final del Mundial 2026 en el minuto 125, con un penalti cometido en el 119, sancionado a través del VAR y transformado por Youri Tielemans para el 3-2.

Le tuvo sumo respeto Rudi García a Senegal. Lo delató su planteamiento. Si era favorito (o lo sentía) no lo demostró. No presionó, se replegó y esperó. Mientras proclama la intención de llegar lo más lejos posible en el Mundial, todo lo que trasladó al terreno de juego fue una absoluta contradicción, que lo dirigió inevitablemente al 0-1 en contra.

Poco fue capaz de crear Bélgica en el primer tiempo, más allá de un disparo de Trossard en los primeros instantes. Por eso, Rudi García tiró de Lukaku a la vuelta del vestuario, pero aún no había tocado el balón cuando Ismaila Sarr marcó el 0-2 con un extraordinario control de pecho en velocidad y un remate certero con la derecha a media caída, entre la pugna con dos defensas.

Ismaila Sarr de Senegal (c) celebra tras marcar el gol 0-2 frente a Bélgica este miércoles, en Seattle (EE.UU.). EFE/EPA/ Stephen Brashear