La producción de yerba mate atraviesa una profunda crisis en Misiones, según describió Marcelo Hacklander, presidente de la Asociación Unión de Agricultores de Misiones, quien sostuvo que la situación del sector es crítica tras la pérdida de regulación del mercado. "Nuestra situación hoy es realmente pésima, no tiene otro calificativo", afirmó.

El dirigente explicó que, tras los cambios en el funcionamiento del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), los productores quedaron "completamente a la deriva y a disposición de las grandes empresas", que son las que fijan el precio de la materia prima.

Actualmente, indicó, la hoja verde se paga entre 180 y 230 pesos por kilo, mientras que los costos de cosecha, aportes laborales y gastos administrativos prácticamente absorben la totalidad de ese ingreso. "Nos quedamos en cero directamente, y después tenemos que pensar en vivir de esa producción y hacer el mantenimiento y la limpieza de los lotes", remarcó.

Como consecuencia de esta rentabilidad negativa, Hacklander aseguró que numerosos pequeños productores decidieron no cosechar este año porque "no cierran los números ni siquiera para el mantenimiento del yerbal".

Menor cosecha, menos controles y éxodo rural