Larry Amaury Álvarez Núñez, alias ‘Larry Changa’, uno de los criminales más buscados de América Latina, será juzgado por la justicia chilena. El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha autorizado su extradición a poco más de un mes de dejar el poder. La decisión presidencial es el paso final de un proceso que se había dilatado debido a que dos tribunales chilenos distintos solicitaban juzgarlo. Changa, venezolano y quien lideró la expansión del Tren de Aragua en el país del sur, es solicitado por los delitos de asociación ilícita y por dos secuestros consumados, y ha llegado a ser considerado una especie de “Pablo Escobar local”, debido al impacto que ha tenido el grupo criminal de origen venezolano en Chile.Hace exactamente dos años, el 1 de julio de 2024, Changa fue detenido por las autoridades colombianas en Circasia, un municipio ubicado en el departamento cafetero del Quindío. De acuerdo con información de inteligencia, había llegado a Colombia en 2022, evadiendo a las autoridades internacionales: era buscado en 196 países y contaba con dos notificaciones rojas de la Interpol. Al momento del allanamiento, intentó escapar y hubo una persecución; finalmente, la Policía logró detenerlo. Luego fue trasladado y recluido en la cárcel La Picota de Bogotá, donde ha permanecido desde entonces. Su extradición a Chile ha quedado oficializada por medio de la resolución 245 de 2026, en la que el Gobierno colombiano aclara que la medida responde a la orden de detención emitida por la Corte de Apelaciones de La Serena, ciudad costera del norte chileno. En el documento, Petro pone como condición “que el ciudadano requerido no será sometido a desaparición forzada, a torturas ni a tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, ni a las penas de destierro, prisión perpetua o confiscación”, una formalidad que refleja las limitaciones que tiene la extradición en las leyes colombianas. Así mismo, asegura que se enviará una copia a la embajada de Venezuela, en Bogotá, debido a que ese país también lo había solicitado. La resolución también menciona la triple nacionalidad del extraditado. Changa, de 49 años, nació en Maracay, en el estado venezolano de Aragua, y tenía papeles tanto colombianos como chilenos. En Colombia utilizaba el nombre Víctor Miguel Moreno Álvarez, una identidad falsa de la que se sirvió para cruzar las fronteras y evadir a las autoridades tras haberse fugado previamente de una cárcel de su país natal. En Colombia, tiene un expediente abierto en la Fiscalía por narcotráfico, que ha derivado en la incautación de varios bienes. El jefe criminal buscó negociar con el Gobierno de Gustavo Petro, en el marco de su política de paz total, pero su iniciativa no prosperó. Changa es uno de los tres fundadores del Tren de Aragua, una banda criminal nacida a finales de la década del 2000 en el Centro Penitenciario de Tocorón, en el centro-norte de Venezuela, y que hoy tiene presencia confirmada en 11 países —desde Chile y Colombia hasta España, Italia y Portugal— y es investigada por Europol por delitos de trata de personas y lavado de activos en territorio europeo. Los otros fundadores de la megabanda son Héctor Guerrero, alias Niño Guerrero, y Johan José Romero, conocido como Johan Petrica. Changa ha sido señalado tanto por Venezuela como por Chile por los delitos de terrorismo, financiamiento del terrorismo, tráfico de armas y municiones, extorsión agravada, secuestro, legitimación de capitales y asociación para delinquir. El grupo criminal tejió una organización transnacional articulada, mientras que las autoridades de los países en los que hacía presencia no lograban trabajar conjuntamente. De hecho, el Tren de Aragua llevó a que se enfrentaran ambos Gobiernos, luego de que el entonces canciller Yván Gil declarara que la banda criminal era “una ficción mediática internacional”, algo que el anterior Gobierno, en ese momento en cabeza de Gabriel Boric, calificó como “un insulto a los pueblos de Latinoamérica”.