A poco de que se cumpliera una semana del "doblete sísmico" que sacudió gran parte de Venezuela, en las ciudades de Caracas y La Guaira se produjo una impactante imagen en el cielo.Durante el atardecer del último martes 30 de junio, caraqueños y habitantes de la región capital registraron con sus celulares un ambiente rojizo. La respuesta al inusual suceso se debe a un fenómeno natural conocido como dispersión de Rayleigh.Las llamativas escenas transcurrieron luego de uno de los fenómenos tectónicos más potentes en la zona en el último siglo. Hasta el momento los desastres causados por los terremotos dejaron más de 2.000 muertos, mientras que la cifra de desaparecidos entre los escombros se estima en 50 mil personas.La dispersión de Rayleigh, un efecto visualLa dispersión de Rayleigh es un fenómeno óptico y meteorológico que deriva de la alta concentración de partículas en el aire. Más concretamente, ocurre cuando las propiedades ópticas de la luz solar atraviesan la atmósfera terrestre.Luego de un movimiento telúrico, la liberación de polvo, escombros y arena microscópicos a la atmósfera filtra la luz solar –que se dispersa de forma desigual-. Tal proceso permite que solo atraviesen la capa de aire las ondas más largas, las cuales generan los tonos rojizos y anaranjados.Semejante horizonte se produce al chocar los rayos de sol con las capas superiores de la atmósfera en ciertos ángulos. Vale aclarar que la luz está compuesta de todos los colores del espectro visible: el rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta.Cada uno de estos colores se corresponde con una determinada longitud de onda, y a eso se deben las distintas tonalidades. Por ejemplo, mientras que en las ondas más largas se encuentra el rojo, en la longitud más corta aparece el violeta.Al atravesar la capas de gases de la atmósfera, la luz solar se descompone como si estuviera pasando por un prisma. A la vez, en la atmósfera hay partículas suspendidas que hacen que esa luz rebote y se refleje.El "doblete sísmico" del 24 de junioEl cielo rojo en Venezuela se dio entre un devastador escenario, producto de los dos fuertes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el miércoles 24 de junio.Los sismos tuvieron lugar en el valle de Yaracuy, que está lleno de sedimentos sueltos, los cuales amplifican los temblores. Esto provocó deslizamientos de tierra e incluso licuefacción, un estado temporal en el que el suelo se comporta como un fluido.A medida que la ruptura de la falla avanzaba hacia el este, en dirección a la capital, Caracas recibió un impacto directo.Esta región es un complicado rompecabezas geológico. La placa tectónica del Caribe se desplaza hacia el oriente con respecto a la placa sudamericana a un ritmo de menos de 2,5 centímetros al año. En una zona, la placa del Caribe también se ha visto empujada por debajo de la placa sudamericana, lo que ha provocado la fragmentación de partes de esta última.En el último siglo se produjeron siete terremotos de magnitud 6 o superior en un radio de 250 kilómetros del reciente "doblete sísmico".Por su parte, alrededor de los epicentros de los dos terremotos del 24 de junio hay tres fallas importantes conocidas y cartografiadas: la falla de Boconó, la del Guayabo y la de Morón.
¿Por qué el cielo se puso rojo en Venezuela tras los terremotos?
El último martes 30 de junio el cielo se tiñó del llamativo color en Caracas y La Guaira.El efecto visual fue registrado en numerosos videos e imágenes.










