El AyA de Costa Rica no factura ni contabiliza cerca de la mitad del agua que gestiona, con impacto en la sostenibilidad financiera y la eficiencia operativa. (Imagen Ilustrativa Infobae)Cerca de la mitad del agua gestionada por el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) en Costa Rica no es facturada ni contabilizada, una situación que afecta la sostenibilidad financiera y la eficiencia operativa de la entidad. Esta problemática cobra especial relevancia ante la posibilidad de cortes o racionamientos por una eventual sequía relacionada con el fenómeno de El Niño durante el segundo semestre del año.La Defensoría de los Habitantes señaló que el porcentaje de Agua No Contabilizada ha llegado a situarse entre el 53% y el 58% en los últimos años, según datos recogidos por El Observador. Esto implica que más de la mitad del líquido producido para consumo se pierde o no se factura, un dato que sitúa a Costa Rica por encima del promedio mundial de pérdidas, estimado en un 40% por la Asociación Española de Abastecimiento de Agua y Saneamiento.PUBLICIDADEl agua no contabilizada representa un volumen que no genera ingresos para el AyA, pese a requerir inversiones en captación, tratamiento, distribución y mantenimiento. Entre los factores que explican esta situación figuran las pérdidas físicas por fugas, errores en la medición, conexiones irregulares y deficiencias operativas.El fenómeno tiene consecuencias directas para la prestación del servicio y la economía del operador. La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos advirtió que el costo de estas pérdidas impacta en la tarifa que pagan los usuarios y dificulta el cumplimiento de metas nacionales.Costa Rica supera el promedio mundial de pérdidas de agua, estimado en 40%, por el alto nivel de Agua No Contabilizada en el AyA. (Imagen Ilustrativa Infobae)La Defensoría calificó la situación como un problema estructural y persistente, que arrastra el país desde hace varios años. El informe oficial recomendó analizar las causas de la demora en la ejecución del Programa de Recuperación de Agua No Contabilizada y evaluar sus efectos sobre la calidad del servicio.PUBLICIDADEl AyA reconoció la gravedad del fenómeno y coincidió con la Defensoría en la necesidad de atenderlo de forma permanente. El instituto explicó que parte de las dificultades actuales son consecuencia de situaciones heredadas de administraciones anteriores, según declaraciones a El Observador.Según un estudio de Luis Paulino Picado Blanco, exfuncionario de la institución, Costa Rica intenta reducir este porcentaje desde 1980, incluso con apoyo de organismos internacionales, sin lograr avances sostenidos.Las fugas, los errores en la medición, las conexiones irregulares y las deficiencias operativas explican parte de las pérdidas de agua no contabilizada. (Imagen Ilustrativa Infobae)En respuesta al informe, el AyA defendió una mejora reciente del 4% en el volumen de agua facturada, lo que sitúa la pérdida actual entre el 49% y el 54%. La entidad atribuyó este avance a la renovación de 392 kilómetros de tubería y la sustitución de más de 480.000 medidores domiciliarios.PUBLICIDADEl instituto también implementó un plan de gestión de presiones en seis sectores de la Gran Área Metropolitana, dotando el sistema con más de 25 dispositivos inteligentes. Según el AyA, estas acciones permitieron optimizar el uso de más de 13 millones de litros diarios.Además, la institución ejecuta un programa nocturno de detección y atención de fugas, lo que habría evitado el desperdicio de 13 millones de litros al día. La estrategia se complementa con inspecciones y tecnología para combatir conexiones ilegales.