En el fútbol, hay veces que un simple movimiento alumbra individualidades que se hacen más grandes por lo que hacen crecer al resto del equipo. Didier Deschamps quitó de la espalda de Kylian Mbappé a Dembélé y situó a Michael Olise tras el sospechoso primer tiempo de Francia ante Senegal, que remitió a partidos muy aburridos de la pasada Eurocopa. Era el estreno mundialista de los vigentes subcampeones y la decisión tenía miga porque significaba orillar al Balón de Oro a la derecha.La consecuencia de la permuta ha sido la explosión de Olise como el expansor de toda la potencia ofensiva que maneja Deschamps. La contundente victoria del martes ante Suecia (3-0) que ha citado a Francia con Paraguay el próximo 4 de julio en Nueva York tuvo a Olise como su gran impulsor colectivo. A su alrededor, todos juegan, marcan y disfrutan. Cuatro de los ocho goles que registra Kylian Mbappé en este Mundial se los ha dado el atacante del Bayern, uno de los cuatro de Dembélé llevan su lazo y uno de los dos que registra Barcola, también. Doué es el único del intimidante quinteto atacante que ha juntado F rancia al que no ha asistido, pero cuando han coincidido han mezclado bien. “Tiene una influencia muy importante. Cuando toca el balón, pasan muchas cosas. Es el nexo de unión entre la fase defensiva y la ofensiva. Está en la categoría de lo excepcional, como lo está Mbappé desde hace tiempo y como también lo está Dembélé”, resaltó Deschamps en la carpa de prensa habilitada a la vera del estadio MetLife de Nueva Jersey. Según datos de Opta, Olise es el primer jugador en dar más de cinco asistencias en un Mundial desde el alemán Thomas Häßler en 1994 (5) y el único del que se tiene constancia (desde 1966) que haya dado seis desde Pelé en 1970.Olise es el socio de todos, pero también ha enseñado repertorio de que puede ser socio de sí mismo como mostró ante Suecia. No marcó porque el poste impidió que subiera al marcador un claro aspirante al gol del año con una chilena cruzada de una plasticidad natural asombrosa. “Es una pena que no entrara. Yo pensaba que iba a controlar porque no miraba a la portería. Es un remate fantástico, creo que todos vamos al campo para ver gestos como ese”, reflexionó Mbappé en la zona mixta donde lucía el arbitrario trofeo de MVP del partido que hasta el mismo Jude Bellingham ha puesto en solfa tras serle otorgado después de firmar su peor actuación en esta Copa del Mundo ante Ghana. La finura de sus pases a Mbappé y a Barcola coronó ante Suecia una actuación para recordar que ha desatado palabras mayores. “Estoy firmemente convencido de que antes tuvimos a Platini, a Zidane y ahora a Olise”, soltó Patrick Vieira en ITV Sport. Vieira fue escudero de Zidane en el Mundial 98 y en la Eurocopa de 2000 conquistadas por Francia y sabe de qué habla para atreverse a tal comparación. Platini y Zidane eran dieces clásicos de su época. El primero lo mismo daba un pase de 40 metros, que enseñaba su exquisito toque en un libre directo o en un disparo desde la media luna. El segundo fue un prodigio de controles y gestos técnicos callejeros como la ruleta que fueron imitados hasta la saciedad por los jóvenes de las comunidades árabes asentadas en su mayoría en las periferias de las grandes ciudades europeas. Es en la elegancia y en la naturalidad donde Olise admite más la comparación con Platino y Zidane. Sin embargo, su forja definitiva, como la de Lamine Yamal. está marcada por el mismo trasvase de la banda al centro del ataque que protagonizó Messi con Pep Guardiola. Si nada se tuerce, el duelo entre ambos puede rememorar antes de lo esperado el de Messi y Cristiano. Olise y Lamine, además de regate, tienen un zurda precisa para pasar y marcar. Las dobles figuras que acredita Olise en sus dos temporadas en el Bayern son reveladoras respecto a su capacidad para ganar partidos desde lo individual o lo colectivo. En la primera, 17 goles y 18 asistencias; en la segunda, 25 tantos y 28 pases de gol. Olise es una especie de Magic Johnson, que lo mismo anota que pasa la pelota con la cabeza alta y la mirada en la nada porque ya sabe antes lo que va a hacer. Thierry Henry, al que Zidane alimentó sus elegantes galopadas, y dirigió a Olise en la selección olímpica gala en París 2021, también se explayó en Fox. “¡Qué jugador tuve el privilegio de entrenar!”, se congratuló Henry, “a veces hacía cosas en los entrenamientos y tenías que contenerte para no decir wow, porque como entrenador no puedes hacer eso. Hablas con tu asistente y le dices: ‘¿Viste lo que acaba de hacer?’; este tipo está en otro planeta”, rememoró Henry, que sentenció: “El MVP siempre será Kylian [Mbappé], porque obtendrá números que nadie puede igualar, pero el jugador más importante es Olise”.Sin duda, Mbappé es el gran beneficiario directo de la visión y el toque de su protegido. La sociedad que forman tiene similitudes con la que Ronaldo Nazario compuso con Iván de la Peña y que el por entonces pletórico goleador brasileño trató de trasladar sin éxito al Inter de Milán porque el Barça lo impidió. Un pasador con precisión de francotirador entre bosques de piernas y un nueve demoledor rompiendo a los espacios profundos o reducidos. “Solo hay que ofrecerle líneas de pase”, explicó Mbappé tras las dos asistencias que recibió ante Senegal. Ese día, Deschamps no solo liberó el talento de Olise, también a ese temible ataque de Francia.Olise comenzó a despuntar como profesional en el Reading escocés después de superar la inadaptación a las academias del Arsenal, Chelsea y Manchester City. A veces, por su dejadez en los estudios, y otras porque su físico era todavía endeble. Por este último motivo, en el caso del City, incluso se manejó la posibilidad de la presunta existencia de bullyng. La superación de ese tormento es una prueba a su favor sobre las dudas lógicas que puede generar el cómo va a digerir el estrellato y las mareantes cifras que empiezan a manejarse a su alrededor en todos los niveles del negocio fútbol. Su traspaso, para cualquier interesado, el Real Madrid ya desistió públicamente, parece complicado porque el Bayern también va sobrado de orgullo, pedigrí y dinero.
Olise, el socio de todos que evoca en Francia a Platini y a Zidane
El atacante francés, que en el Bayern ha registrado este curso 25 goles y 28 asistencias, le ha dado cuatro pases de gol a Mbappé. uno a Dembélé y otro a Barcola en lo que va de Mundial













