Análisis Exclusivo suscriptores Deuda neta en niveles históricos, uno de los principales retos económicos para el designado ministro.Miguel Gómez fue presidente del gremio Fasecolda. Foto: Andrea Moreno. EL TIEMPOSUBEDITORA01.07.2026 12:08 Actualizado: 01.07.2026 12:10

Al economista Miguel Gómez Martínez, quien será el próximo ministro de Hacienda en el gobierno entrante de Abelardo de la Espriella, le tocará lidiar con unos problemas fiscales catalogados por los diferentes analistas del mercado como “preocupantes” y que requerirán de medidas “urgentes” para estabilizar cuanto antes las finanzas públicas. LEA TAMBIÉN Abelardo de la Espriella y Miguel Gómez Martínez Foto:EL TIEMPO/ Archivo ParticularDe un lado, el déficit fiscal total del Gobierno cerró el 2025 en 6,4 por ciento del producto interno bruto (PIB) y el balance primario (el desequilibrio entre ingresos y gastos, excluyendo el componente de intereses) se ubicó en 3,5 por ciento, el dato más alto de los últimos 30 años excluyendo periodos de crisis macroeconómicas.Para este 2026, si bien el todavía ministro de Hacienda del gobierno Petro, Germán Ávila, proyectó hace unos días en la presentación del ‘Marco Fiscal de Mediano Plazo 2026’ que el déficit total cerrará en 5,3 por ciento del PIB, diferentes analistas dudan de este optimismo.De hecho, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) considera que llegará a 7,4 por ciento del PIB, nivel cercano a la pandemia del covid-19, y el primario se ubicará en 4,1 por ciento, 2,1 por ciento del PIB superior al que proyecta el Ministerio de Hacienda.Una situación similar ocurre con la evolución de la deuda neta. Si bien el pronóstico oficial del gobierno saliente es que llegue a 58,9 por ciento del PIB este año, el Carf estima que se ubicará en 61 por ciento, es decir, la cifra más alta de la historia. Además, el organismo pronostica que seguirá subiendo en los próximos años aún en un escenario de cumplimiento de la Regla Fiscal, lo cual cataloga como “preocupante”. Según sus proyecciones, en el 2028 llegaría a 63,8 por ciento y en el 2030 quedaría en 64,2 por ciento del PIB. LEA TAMBIÉN En ese sentido, el centro de estudios económicos Anif resaltó que la deuda neta del Gobierno se ubica por encima del 58 por ciento del PIB desde el 2024, un nivel que introduce señales de incertidumbre sobre la sostenibilidad fiscal que hereda el nuevo gobierno. “Este panorama fiscal condiciona tanto el espacio de incrementos en el gasto como la interacción con la política monetaria en un entorno de inflación todavía por fuera de la meta”, señaló.Imagen de referencia. Foto:iStockTampoco hay que olvidar la elevada carga de intereses que está pagando el Gobierno colombiano por endeudarse y que terminará repercutiendo a futuro. Debido al mayor riesgo que estaban percibiendo los inversionistas extranjeros para prestarle al país las tasas se elevaron hasta máximos de casi cerca de 15 por ciento. Por ejemplo, fue muy sonada la megaoperación que hizo el Ministerio de Hacienda en la que colocó 6 billones de pesos en el mercado local en una subasta de bonos de deuda pública (TES) a ese valor.¿Cómo solucionar la situación?Desde el Carf aseguran que son necesarias y urgentes medidas estructurales tanto para incrementar los ingresos del país como para reducir los gastos. “Las medidas no dan espera, so pena de que Colombia enfrente una situación de estrés financiero, con consecuencias económicas potencialmente devastadoras”, advierten.Ante ello, el ministro Ávila dijo que para el próximo año sería necesario sacar adelante una nueva reforma tributaria que recaude alrededor de 30 billones de pesos. Sin embargo, son muchos los analistas que consideran que el recorte debería ser mayor.Luis Fernando Mejía, CEO de la firma Lumen Economic Intelligence y exdirector del centro de pensamiento Fedesarrollo, calcula que el ajuste debería ser de hasta 67 billones de pesos. “Nuestros cálculos indican que el país necesita reducir el déficit a un rango de entre 3 y 3,5 por ciento del PIB, lo que supone un ajuste cercano a 67 billones de pesos al año. Los 30 billones son menos de la mitad del camino”, sostuvo.Desde la recién creada ‘Mesa Fiscal’, conformada por expertos de las universidades de los Andes, Nacional y Javeriana, así como el centro de pensamiento Fedesarrollo, propusieron ideas para aumentar los ingresos como depurar las ‘gabelas tributarias’, fortalecer la capacidad operativa de la Dian, reducir las tarifas nominales más altas, simplificar el Estatuto Tributario y hacerle reformas al sistema, entre otros. LEA TAMBIÉN Adicional a ello, dijeron que una tributaria estructural debería considerar bajar la tarifa nominal de renta que hoy pagan las empresas al tiempo que se eliminan los beneficios tributarios, ampliar la base de personas naturales declarantes, con tarifas marginales nulas o muy bajas en los nuevos, y aumentar la base gravable de IVA mediante la reducción de las exclusiones, exenciones y tarifas diferenciadas.Manos sostienen billetes de 100.000 pesos colombianos. Foto:Getty Images. IstockPor el lado del gasto, el centro Anif dijo que las propuestas se deberían concentrar en racionalizar tanto el gasto de funcionamiento como el de inversión pues pese a la alta inflexibilidad del Presupuesto en el país todavía hay espacio.En concreto, propuso reducir el tamaño de la nómina pública mediante congelamiento y eliminación de cargos, limitar el crecimiento salarial del sector público y revisar bonificaciones y esquemas de contratación. Igualmente, planteó disminuir gastos discrecionales, recortar contratos de prestación de servicios y avanzar en la eliminación gradual de subsidios a los combustibles a través de ajustes en los precios del ACPM y la gasolina. LEA TAMBIÉN “Debe enviar señales contundentes sobre el compromiso del Gobierno por la austeridad y sostenibilidad de las finanzas públicas, lo que puede tener efectos positivos en los costos de la deuda, apreciación del tipo de cambio y mejoras en la calificación crediticia”, aseguró el centro que lidera José Ignacio López. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.