Helena PelicanoJerusalén. Servicio especial 01/07/2026 18:52 Omán ha trasladado a Estados Unidos y a otros aliados occidentales una propuesta para introducir un sistema de pagos por el tránsito de buques en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo, según diplomáticos y fuentes oficiales citadas por The New York Times. El plan contempla que tanto Omán como Irán participen en la recaudación de tasas vinculadas al paso de barcos comerciales por el estrecho, lo que supondría una transformación profunda del régimen de navegación en la zona.La iniciativa se enmarca en las conversaciones en curso entre Washington y Teherán para estabilizar el conflicto tras la guerra iniciada a finales de febrero, en un contexto en el que el estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales puntos de tensión del comercio energético mundial.Según las fuentes consultadas por el medio estadounidense, la propuesta omaní prevé que las compañías navieras paguen tarifas por “servicios de navegación segura”, un modelo inspirado parcialmente en el sistema de contribuciones voluntarias aplicado en los estrechos de Malaca y Singapur. En ese esquema, un fondo privado financia la seguridad marítima mediante aportaciones de gobiernos y operadores.Sin embargo, el contenido concreto de la propuesta sigue siendo objeto de disputa. Mientras algunos diplomáticos aseguran que los pagos serían voluntarios, una fuente iraní sostiene que Teherán considera que deberían ser obligatorios.El Gobierno de Omán, que ha actuado históricamente como mediador entre Estados Unidos e Irán, habría presentado formalmente la propuesta a Washington y a otros aliados occidentales. Según fuentes estadounidenses, la administración ha recibido el documento y analiza sus implicaciones, aunque mantiene reservas sobre cualquier forma de monetización del estrecho. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha reiterado en diversas ocasiones que Estados Unidos se opondrá a cualquier sistema de tasas que limite el principio de libertad de navegación.El secretario de Estado, Marco Rubio, ha reiterado en diversas ocasiones que EE.UU. se opondrá a cualquier sistema de tasas que limite la libertad de navegaciónEl debate sobre la gestión del estrecho es calve para el futuro del acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán, que incluye un plazo de 60 días para intentar alcanzar un pacto de paz duradero. Ese pacto contempla también la normalización del tránsito marítimo y la apertura de canales de comunicación para evitar nuevas escaladas en el Golfo.En ese contexto, Irán anunció este martes que no se reunirá con los principales enviados estadounidenses desplazados a la región tras el estallido de las hostilidades, en la enésima crisis del dialogo entre persas y norteamericanos. Teherán sostiene además que aún deben aclararse los términos del alto el fuego firmado hace dos semanas antes de poder abordar cuestiones más complejas, como posibles límites a su programa nuclear, lo que sugiere que las dos partes siguen alejadas en los pilares centrales del acuerdo.En paralelo, una delegación estadounidense encabezada por Jared Kushner y el enviado Steve Witkoff llegó a Doha para unas conversaciones que Washington describió como “de alto nivel”, aunque tanto Irán como Qatar precisaron que los contactos se están produciendo a través de mediadores y no de reuniones directas. Según el portavoz del Ministerio de Exteriores catarí, Majed el Ansari, está previsto el inicio de conversaciones técnicas de menor nivel, mientras Teherán insiste en que no hay encuentros programados con la parte estadounidense en los próximos días.Colaboradora de La Vanguardia en Oriente Medio. Anteriormente, pasó por la delegación de El Cairo de la Agencia EFE y el Parlamento Europeo
Omán plantea un peaje en Ormuz con gestión conjunta con Irán antes de la reunión con EE.UU.
Teherán asegura que no acudirá a la ronda de conversaciones convocadas para esta semana en Doha














