La recepción por los 250 años de la independencia de Estados Unidos tuvo más aire de acto proselitista que de celebración diplomática. Al ritmo de YMCA, la cortina de los mítines trumpistas, la sede estadounidense en Buenos Aires reunió a funcionarios del gobierno, dirigentes (peronistas excluidos), empresarios, un imitador de Elvis Presley más un invitado que sirvió de co-host: Javier milei. El Presidente llegó pasadas las 19:30 a la residencia temporal de Peter Lamelas, el empresario farmacéutico y actual embajador con línea directa con Donald Trump. Custodiado por Karina Milei (especialmente atenta a los periodistas), abrió paso entre los asistentes en el salón principal, se sacó selfies y repartió abrazos, mientras que algunos invitados, incluidos la diputada Juliana Santillán, esperaban afuera del edificio el visto bueno de las fuerzas de seguridad para ingresar. Desde temprano lo esperaban algunos rostros conocidos de Las Fuerzas del Cielo, custodios de la imagen del presidente libertario golpeada por los escándalos de presunta corrupción de sus colaboradores más cercanos; pero también de la de su jefe más directo, Santiago Caputo. El asesor presidencial, en tanto, fue una de las figuras más convocadas en los poblados pasillos del Palacio Bosch. Milei es el primer presidente argentino en celebrar la Independencia de Estados Unidos en la embajada norteamericana
En los festejos del 4 de julio, Milei se sintió como en casa en la embajada de Estados Unidos
El Presidente fue la figura central del festejo por los 250 años de la independencia estadounidense. Llegó junto a Karina Milei y se quedó hasta el final del show de Fátima Florez. Mientras el Mercosur avanzaba en Paraguay, diplomáticos y dirigentes miraron la escena como una nueva demostración de la alianza total del libertario con Washington.










