El Instituto Vasco de Finanzas (IVF), la entidad del Ejecutivo de Vitoria que gestiona sus participaciones empresariales, ha activado el Fondo de Deuda para la Transformación Productiva de Euskadi, un vehículo para complementar la financiación de compañías locales con planes de crecimiento de sus negocios.El fondo contará con una dotación inicial de 100 millones y el gabinete del lehendakari Imanol Pradales implicará en este proyecto a los grandes fondos de pensiones de la comunidad autónoma, que suman un patrimonio de 32.700 millones. Solo el 6% de estos recursos está invertido en empresas vascas. La presión en los dos últimos años de Pradales y su equipo para sumar más aportaciones al tejido local ya subió esa exposición en cuatro puntos, desde el 2% anterior.Ahora, el consejo de administración de IVF ha decidido este miércoles la adjudicación de su gestión a la sociedad Oquendo Capital, con sede en Madrid. Ha sido elegida “por su sólida trayectoria en la gestión de fondos de deuda” y tras un proceso de selección en el que participaron varios candidatos. Un concurso realizado “de acuerdo con los principios de publicidad, competencia, igualdad y objetividad”, según fuentes del Departamento de Hacienda y Finanzas de la administración con sede en Lakua (Vitoria).El fondo de 100 millones forma parte de la estrategia a 2030 diseñada por Pradales para transformar la economía vasca ante los retos digitales y medioambientales. El primer paso para hacer realidad sus objetivos fue la constitución de la Alianza Financiera Vasca (AFV), en la que participan instituciones públicas, bancos (como BBVA y KutxabanK), y otras entidades del mundo de los préstamos y los avales. También está presente la Federación de Entidades de Previsión Social Voluntaria de Euskadi (EPSV), que integra a los principales fondos de pensiones de la comunidad autónoma.El Ejecutivo de Vitoria estará presente en el fondo a través de la entidad Reforz Capitala, que en principio cubrirá entre el 25% y el 49% de los nuevos préstamos a los que accederán las empresas por esta vía. Sus responsables han señalado que el objetivo es el de “proporcionar financiación flexible a compañías de tamaño medio y con proyectos de crecimiento, innovación y transformación”. Y como complemento a los créditos bancarios tradicionales.Los préstamos cubrirán inversiones “vinculadas al 100%” a Euskadi según sus promotores. El citado Plan a 2030 del Gobierno vasco incluye aportaciones públicas de 1.000 millones para movilizar otros 3.000 millones del sector privado. En este ámbito, el fondo público Finkatuz, controlado por el IVF, ha entrado en el último año en el capital de grupos como el fabricante de trenes Talgo y la corporación digital Ayesa. Más recientemente ha aumentado su presencia en el accionariado de la láctea Iparlat.