Aurora Rodríguez lleva durmiendo varios días afuera de su casa destruida en La Guaira, el estado más afectado por los terremotos en Venezuela, a la espera de que rescaten a su hijo vivo o muerto, cuando en el país miles de personas trabajan a contrarreloj para hallar a más sobrevivientes a casi una semana del desastre.La venezolana cuenta a EFE que su hijo, de 25 años, quedó atrapado en la casa con sus mascotas en el momento del doble terremoto del pasado miércoles, pero ella logró eludir el desastre porque estaba en su lugar de trabajo. ​Testimonio de damnificada de terremotos en Venezuela"Mi hijo estaba acompañado de 12 gatitos y cinco perritos.

Ese día (del terremoto) sacamos ilesa a una perrita que siempre estaba con él.

Logré sacar cinco gaticos míos que salieron completamente ilesos; una la saqué muerta", detalla Rodríguez.La mujer, de 52 años, contó que ella misma ha tratado de remover los escombros para tratar de rescatar a su hijo, pero reconoce que ya hizo lo que pudo y pide que trasladen al lugar maquinaria para sacar lo más pesado."Yo no soy la única, hay muchos dolientes, muchas familias con sus familiares enterrados.

Pero yo quiero llevarme a mi hijo", subraya.

La esperanza muere al último Rodríguez cree que si sus animales han sobrevivido, su hijo también podría estar vivo.