Mudarse ya no implica solamente calcular cuánto cuesta el alquiler o la cuota de un crédito. En la Ciudad de Buenos Aires, las expensas se consolidaron como un factor determinante del presupuesto mensual y, en muchos casos, funcionan como un verdadero "segundo alquiler". En ese escenario, los edificios con amenities y seguridad privada aparecen como los más costosos de sostener, especialmente en barrios donde proliferan los desarrollos inmobiliarios de los últimos años. Quienes buscan alquilar ya no miran únicamente el valor del contrato. La ecuación incluye expensas y servicios, por lo que el costo real de habitar una vivienda puede absorber entre el 40% y el 50% del ingreso mensual de un salario promedio. De acuerdo con un relevamiento de la plataforma de gestión de edificios Octavo Piso, los edificios porteños sin amenities registran expensas promedio de $213.240, mientras que aquellos que cuentan con servicios como SUM, parrillas, laundry, pileta o gimnasio ascienden a $263.720. Es decir, vivir en un edificio con prestaciones premium implica pagar, en promedio, un 23,67% más todos los meses.
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