Binance, la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo, se ha quedado este miércoles sin licencia para operar en Europa y deja en el aire a más de un millón de clientes en el continente y a más de medio millón de usuarios en España, según estimaciones del sector.
La entrada en vigor del Reglamento Europeo de Mercados de Criptoactivos, conocido como MiCA, obliga a cualquier plataforma de servicios de activos digitales a tener una licencia oficial otorgada por al menos un Estado miembro para poder operar en el territorio comunitario. Esta medida pretende proteger al consumidor, mitigar la volatilidad y dotar al sector de una estructura legal sólida, transparente y comparable al marco legislativo de las entidades bancarias.
El reglamento impone controles estrictos contra el blanqueo de capitales mediante procesos de identificación de clientes, además de exigir transparencia en la estructura corporativa de las empresas. Este martes expiró el periodo transitorio general de la normativa, abriendo paso a la entrada en vigor de la prohibición de operar para todas aquellas firmas que no hubieran conseguido esa validación en cualquiera de los países miembros.
Hasta ahora, las entidades que operaban bajo el registro de proveedores de servicios de cambio de moneda virtual y custodia de monederos gestionados por los distintos estados han podido continuar desarrollando su actividad mientras se adaptaban al nuevo marco regulatorio europeo. Sin embargo, desde este momento, las entidades que no hayan obtenido autorización expresa de los supervisores comunitarios deberán cesar su actividad o articular mecanismos para garantizar una migración ordenada de clientes y activos.














