1 de julio de 202609:4210'minutos de lecturaAventura es animarse a ver qué hay después de la última curva. Por el lanzamiento de Renegade, Jeep organizó una travesía de tres días por la Patagonia neuquina que recorrió desde la cordillera hasta la estepa neuquina. Los principales destinos fueron Aluminé y Villa Pehuenia, dos escenarios de naturaleza indómita con lagos escondidos, araucarias milenarias y caminos que quitan el aliento.El viaje comenzó en Chapelco, desde donde manejamos por la mítica Ruta 40 hasta Junín de los Andes, uno de los pueblos más antiguos de Neuquén. Ese primer tramo, que combinó la Ruta 40 con caminos de ripio, estuvo marcado por la postal irrepetible del volcán Lanín, con su pico nevado sobre el horizonte y los mil tonos de marrón de la montaña.Renegade nos llevó de la región de los lagos del sur hasta Aluminé, una aldea patagónica a la que se llega por caminos que se estrechan y se abren de golpe en un valle. El entorno lo demarcan el caudaloso río Aluminé, bosques antiguos con pinos exóticos, pehuenes nativos y mesetas que se intercalan con lagos escondidos. Es uno de los lugares más buscados del país para hacer rafting y kayak: sus rápidos fueron sede del Mundial de Rafting en 2018 y hoy convocan tanto a profesionales como a familias.La nieve se hizo esperar hasta el segundo día, con una travesía 4x4 rumbo a Villa Pehuenia, un pueblo ubicado a orillas del lago Aluminé, en plena precordillera neuquina. Cubrimos el circuito Moquehue–Ñorquinco viajando por la Ruta Provincial 13 hacia el norte y abandonamos la Ruta Provincial 12 para meternos por los caminos agrestes de la montaña, donde nieve, arena volcánica, tierra y ripio se conjugaron en un tramo serpenteante hasta Paso del Arco, un antiguo paso a Chile.Este recorrido se encuentra a unos 1.400 metros sobre el nivel del mar, y en su punto más alto se alcanza el límite con Chile, desde donde se puede apreciar la zona del Bío Bío y sus volcanes. Las araucarias se adueñan del paisaje, un tipo de árbol que solo crece en esta zona, con ejemplares de entre 500 y 1.200 años, hoy amenazado por la presencia de pinos exóticos.Nos enfrentamos a terrenos adversos, hostiles y de baja herencia para demostrar que el nuevo Jeep Renegade tiene todo lo que se necesita para poder hacerlo y es uno de los vehículos más capaces del mercado.”— Martín Fox, Brand Manager de Jeep Argentina.En la nieve la exigencia se vuelve delicada. Si se acelera de más, la rueda patina en exceso y el auto pierde tracción, o la nieve se transforma en hielo y queda patinando en el lugar. Ahí es donde el Renegade mostró una de sus mayores fortalezas: una gestión de tracción muy precisa y bien calibrada, que permitió que la electrónica administrara la potencia con la sutileza necesaria para evitar justamente ese problema.El tercer día marcó un cambio de escenario. Tras recorrer los paisajes de la Ruta del Pehuén, la travesía dejó atrás los bosques y la cordillera para internarse, de manera paulatina, en la inmensidad de la estepa neuquina. El camino pasó por Zapala y Cutral Có antes de concluir en la ciudad de Neuquén, mostrando en una sola jornada la diversidad geográfica que caracteriza a la provincia.Neuquén reúne una diversidad de terrenos única. Combina tramos de rutas asfaltadas, caminos de ripio, senderos de montaña cubiertos de nieve y arena volcánica, para luego abrirse a la inmensidad de la estepa. Esto obliga a cualquier vehículo a adaptarse de constantemente a distintos niveles de adherencia, pendientes y exigencias. El nuevo Jeep Renegade respondió a la altura en cada uno de esos escenarios, confirmando las capacidades que distinguen a un verdadero 4x4.El compañero de viaje: nuevo RenegadeEl nuevo Jeep Renegade llega con grandes actualizaciones en diseño, tecnología, equipamiento y composición de gama, con cuatro versiones para competir en el segmento B SUV.El exterior fue completamente renovado. Incorpora una nueva parrilla de siete ranuras, paragolpes rediseñados y faros circulares full LED. También conserva la firma trasera con la “X”. “Su gran diferencial es ese diseño más cuadrado que representa Jeep, que tiene esa herencia de lo que es el Wrangler, un vehículo icónico para la marca”, explicó Martín Fox, Brand Manager de Jeep Argentina, en diálogo con LA NACION.En el interior incorpora una central multimedia de 10″, con conectividad inalámbrica para smartphones y un tablero digital de 7″ en todas las versiones. También suma puertos USB para ambas plazas y, según la versión, tapizados en tela o cuero, combinaciones de colores, costuras en contraste y bordados en las butacas delanteras.En materia de seguridad, todas las versiones cuentan con seis airbags: dos frontales, dos laterales y dos de cortina. Desde la versión Altitude, que es la entrada de gama, se incorporan asistencias a la conducción como control de crucero y limitador de velocidad, asistente de mantenimiento de carril, alerta de precolisión, indicador de punto ciego, detector de señales de tránsito y detector de fatiga.Lo que funciona se mantiene, por eso la gama sigue con el motor turbo T270 de 1.3 litros (175 CV y 270 Nm de torque), asociado a dos tipos de caja automática. Las versiones Altitude, Longitude Night Eagle y Sahara utilizan una transmisión automática de seis velocidades y tracción 4x2. La versión Willys, en cambio, combina el mismo motor con una caja automática de nueve marchas y tracción 4x4.“Con esta actualización buscamos estar en línea con la propuesta de los otros modelos de la marca, como Compass o Commander, que tienen este lenguaje de edición en el interior, y de alguna manera actualizar al auto con las últimas novedades”, explica Fox. Y agrega: “El vehículo se vuelve muy personal, con un juego de texturas y colores particulares que ayuda a diferenciarlo. Además, tenemos versiones con nombres nuevos que antes no existían en Renegade: Altitude, Night Eagle, Sahara y Willys, con su propio perfil de colores e identidad”.La versión Altitude, que es la entrada de gama, viene equipada con techo bitono negro, llantas de 17 pulgadas, barras longitudinales y manijas exteriores color carrocería. En equipamiento tecnológico suma pantalla multimedia de 10 pulgadas, tablero digital de 7 pulgadas, climatizador automático y techo interior negro. A esto se agrega un paquete completo de seguridad y asistencias al conductor: alerta de cansancio, sensor de presión de neumáticos, alerta de salida de carril, mantenimiento de carril, reconocimiento de señalética, frenado autónomo de emergencia, cámara de estacionamiento, encendido remoto y acceso sin llave. Esta versión, con motor 1.3 turbo, caja automática de 6 velocidades y tracción 4x2, tiene un precio de $46.340.000.A partir de esa base, la Night Eagle reemplaza las llantas de 17 por unas de 18 pulgadas en color negro y suma faros antiniebla, emblemas oscurecidos, techo panorámico con apertura, sensor de estacionamiento trasero y faros altos automáticos. Con la misma mecánica 1.3 turbo, automática de 6 velocidades y 4x2, esta versión se ofrece a $47.900.000.Un escalón por encima, la versión Sahara conserva las llantas de 18 pulgadas pero las cambia por un diseño diamantado, e incorpora techo bitono negro, sensor de estacionamiento delantero y detector de punto ciego. También con motor 1.3 turbo, caja automática de 6 velocidades y tracción 4x2, tiene un valor de $48.900.000.Finalmente, la Willys —la versión tope de gama, pensada para uso off-road— vuelve a las llantas de 17 pulgadas, pero ahora en negro y con neumáticos ATR Plus, pensados para terreno. Se completa con sensores de estacionamiento delanteros y traseros, tapizado en cuero Willys y sistema keyless. A diferencia del resto de la gama, monta una caja automática de 9 velocidades y tracción integral 4x4, y es la más cara de la línea, con un precio de $55.900.000.Cuenta con una garantía transferible de tres años o 100.000 kilómetros, lo que ocurra primero. Los servicios de mantenimiento deben realizarse cada 12 meses o cada 12.000 kilómetros, también según lo que suceda primero.Jeep Nature: cuidar la naturaleza también es visibilizar a quienes la defiendenMás allá de explorar la naturaleza en estado puro, la travesía buscó también dar visibilidad a quienes trabajan para cuidarla, a través del programa Jeep Nature. Dentro del universo Jeep Nature, lo que hacemos es visibilizar las problemáticas ambientales que tiene la Argentina y concientizar.”— Agustín Allocco, director de Marketing de Stellantis Argentina.“Nuestra intención es entender qué sucede con los incendios forestales, sus causas, y cómo prevenirlos mejor”, agregó Martín Fox, Brand Manager de Jeep Argentina.En los últimos años, los incendios arrasaron la Patagonia con una ferocidad creciente, agravada por el cambio climático: hoy califican como de sexta generación, con una intensidad y velocidad que superan la capacidad habitual de control. Un ejemplo fue el incendio del Valle Magdalena, en el Parque Nacional Lanín, que a principios de 2025 consumió cerca de 15.200 hectáreas y exigió un operativo con más de 1.000 brigadistas y 17 medios aéreos.Frente a este escenario, Jeep Nature se sumó a la Fundación Tierras Patagónicas, un actor clave en la región cuyo trabajo consiste en articular a los distintos actores públicos y privados de la comunidad para impulsar acciones tanto de combate como de prevención de incendios. “Hoy tenemos gente del sistema provincial de manejo del fuego, gente de la Fundación Tierras Patagónicas, personal del municipio, todos trabajando en conjunto”, describió Max Knüll, director ejecutivo de la Fundación Tierras Patagónicas, sobre esta articulación en terreno.Por un lado, la Fundación forma brigadistas mapuches, que con el tiempo pasaron de tareas de prevención a sumarse también al combate activo del fuego, incluso en campos privados. Lo que nació como una iniciativa educativa se convirtió en una fuente de ingresos alternativa para las comunidades, reduciendo su dependencia de la ganadería. “Es algo que también se está imitando en el mundo, es muy exitoso”, destacó Knüll sobre este modelo.Por otro lado, trabajan en la prevención a través de acciones de educación y concientización, y con una estrategia de invierno que consiste en reducir el “combustible” forestal antes de la temporada de riesgo. “Antes en la temporada de incendio lo que se hacía era prevenir y combatir, y eso era en el verano, primavera, un poquito de otoño. Hoy se está haciendo un trabajo muy fuerte en el invierno en reducir combustible”, explicó. Ese combustible son pinos exóticos que, sin manejo, “transforma que el incendio sea incontrolable” y que, al estar cerca de zonas urbanas, generan peligrosos incendios de interfase.La actividad realizada junto a Jeep Nature consistió justamente en el raleo de estos pinos, procesados en una chipeadora para darles un destino útil. “La verdad es que es un ejemplo y es algo muy lindo con lo que está ocurriendo”, afirmó Knüll sobre el trabajo en Villa Pehuenia, donde el municipio apunta a tratar 100 hectáreas el año próximo; ya lleva 30.Sobre las claves para prevenir incendios, Knüll fue contundente: “El 90% de los incendios son ocasionados por actividades realizadas por el hombre. Una colilla mal apagada, una botella de vidrio que tiene un efecto refractario, te enciende un incendio”. Por eso, remarcó, “está en nosotros prevenir, concientizar y estar muy atentos”.________________________________________________________Content LAB es la unidad de generación de ideas y contenidos de LA NACION para las marcas con distribución en sus plataformas digitales y redes sociales. Este contenido fue producido para un anunciante y publicado por el Content LAB. La redacción de LA NACION no estuvo involucrada en la generación de este contenido.
El viaje que conectó el Lanín, los bosques milenarios y la estepa neuquina
El nuevo Jeep Renegade demostró su capacidad todoterreno en los caminos más agrestes del sur.







