Luego de varios años de haber concluido las negociaciones y de una serie de atrasos, Guatemala y Perú ponen en vigor el Tratado de Libre Comercio (TLC) con el objetivo de fortalecer las relaciones comerciales y el intercambio, cuyos resultados podrían consolidarse en los próximos cinco años.

Las nuevas disposiciones arancelarias permiten el libre ingreso de diversos productos y servicios para atender la demanda de los consumidores y favorecer futuras inversiones extranjeras directas.

Guatemala y Perú mantienen históricas relaciones diplomáticas, culturales, de cooperación y comerciales, que ahora se fortalecen con la entrada en vigor del TLC.

La puesta en vigor del acuerdo representa una oportunidad para que Guatemala avance en su estrategia de diversificación de mercados, sobre todo en Suramérica.

Según un análisis de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), el potencial de ventas adicionales asciende a US$146 millones con la entrada en vigor del acuerdo comercial.