La Fiscal�a y la acusaci�n particular pide 12 a�os de c�rcel para cada una de las siete ex monjas de Belorado que ser�n juzgadas por delitos de coacciones, trato denigrante, abandono, omisi�n de socorro a cinco religiosas mayores, y por delitos contra el patrimonio, como administraci�n desleal y apropiaci�n indebida, seg�n ha informado en un comunicado las clarisas cism�ticas.Ante esta petici�n, en un comunicado, la ex clarisas se declaran "plenamente inocentes de las graves acusaciones que se nos atribuyen en relaci�n con nuestras queridas hermanas mayores" y aseguran que afrontan este procedimiento "con la serenidad de quien sabe que no ha cometido los hechos que se le imputan y con la esperanza de que la verdad pueda quedar plenamente acreditada"."Lejos de encontrar comprensi�n, sentimos que la presi�n sobre nuestra comunidad no ha dejado de aumentar, asemej�ndose m�s bien a una caza de brujas como en la antigua Inquisici�n", lamentan, para reconocer que viven este proceso con "enorme tristeza y con la convicci�n de que se pretende quebrar nuestra comunidad y destruir nuestro proyecto de vida".Sin embargo, advierten de que no renuncian a "aquello en lo que creemos" y dicen que seguir�n adelante "con la misma determinaci�n que nos ha acompa�ado hasta ahora"."Algunos nos consideran monjas rebeldes. Nosotras preferimos definirnos como mujeres de fe, conscientes de nuestras decisiones y dispuestas a asumir las consecuencias de actuar conforme a nuestra conciencia. Nuestra fortaleza nace de la fe, de la oraci�n y de la esperanza", manifiestan.Desde su perspectiva, todo lo que est�n viviendo supone "una persecuci�n y un castigo por haber desafiado a la autoridad eclesi�stica y haber seguido el camino que, en conciencia, entendimos que deb�amos recorrer".A pesar del "sufrimiento", afirman no responde "con odio ni con resentimiento" y a�aden que continuar�n defendiendo "nuestra dignidad, nuestra libertad de conciencia y nuestra vocaci�n, confiando en que la verdad prevalecer�".En ese sentido, piden "respeto para nuestra comunidad, para nuestra libertad de conciencia y para el derecho de la sociedad a conocer todas las circunstancias de este caso antes de emitir un juicio definitivo".AUTOEl auto dictado por la titular del Juzgado de Instrucci�n n�mero 5 de Bilbao recuerda que el 13 de mayo de 2024 se public� el "Manifiesto Cat�lico" en el que la abadesa, en representaci�n del resto de las investigadas, expresa su voluntad de abandonar la iglesia cat�lica, "no reconociendo la autoridad del Papa como usurpador de la Santa Sede, lo que da lugar a que se produzca el Cisma y sean excomulgadas".Otras miembros de la Comunidad, como dos testigos protegidas, despu�s abandonaron el Monasterio porque las investigadas les somet�an a "humillaciones, castigos, vejaciones y anuncios de represalias si no estaban con ellas", aunque no lo denunciaron.La resoluci�n judicial se�ala que esta decisi�n no fue adoptada por las monjas mayores, a las que no se inform� del Cisma, "debido al estado de deterioro". La m�s mayor, de 101 a�os, aunque en principio acept� "por obediencia y el bien de la comunidad", presentaba deterioro cognitivo leve, mientras otra de 89 a�os sufr�a deterioro cognitivo moderado. Una tercera hermana, tambi�n de 87 a�os, no presentaba marcado deterioro, pero s� afectaci�n del lenguaje secundario a un ictus. Otra de 94 a�os ten�a deterioro cognitivo severo; y la quinta monja de 89 a�os tambi�n padec�a deterioro cognitivo severo.En el curso de unas investigaciones de un Juzgado de Briviesca, se acord� la entrada y registro en el Monasterio de Ordu�a, al que a finales de julio de 2025 se hab�an trasladado las investigadas llev�ndose a las hermanas mayores.Este juzgado acord� que las monjas que no se hab�an adherido al Cisma fueran sacadas del Monasterio de Ordu�a, pero la Guardia Civil no pudo hacerlo por "las trabas y oposici�n" de las investigadas.El 18 de diciembre de 2025 se orden� la entrada en el Monasterio de Ordu�a para sacar a las mayores y ser examinadas por dos m�dicos forenses, que determinaron su ingreso en el Hospital de Basurto. En el acta, se hace constar que las mayores "no estaban siendo atendidas adecuadamente".En la celda de una de ellas hab�a dos perros sobre la cama, uno sobre la almohada, y hab�a restos de excrementos y orines. Otra religiosa estaba sentada en el inodoro sola sin atenci�n, y otra estaba encamada "presentando estado general deteriorado". Esta �ltima ingres� en el Hospital de Basurto con diagn�stico grave por insuficiencia e infecci�n respiratoria. Tras ser dada de alta, falleci� el 9 de enero de 2026.El informe forense hace menci�n de "la falta de higiene" extendida por todo el Monasterio. Tambi�n se observ� "la cocina sucia y comida en estado de conservaci�n dudoso".Cuando las hermanas mayores se encontraban en Belorado, la asistencia m�dica la prestaban m�dicos del Sacyl. Una doctora se�al� que esta asistencia fue limit�ndose poco a poco, lo que dificultaba la valoraci�n m�dica de las monjas, "impidi�ndosele el acceso a las monjas mayores".Adem�s, explic� que la ex religiosa encargada de la farmacia, "al parecer, cambiaba a su criterio alg�n medicamente prescrito al no considerarlo id�neo", con la intervenci�n de la abadesa."Esta falta de asistencia, que se inicia en Belorado, queda patente cuando tiene lugar el traslado al Monasterio de Ordu�a a finales de julio de 2025, sin que desde esa fecha hasta el 18 de diciembre de 2025 las monjas mayores recibieran asistencia m�dica pese a las diversas patolog�as y estado que presentaban", especifica el auto."TRATO HUMILLANTE"El auto subraya que, "de todo ello, se deriva un incumplimiento del deber de cuidado" de las investigadas, hacia las mayores, que se encontraban bajo su custodia, y estaban "en situaci�n de dependencia y vulnerabilidad". De ello se infiere que se dispensaba "un trato humillante menoscabando su dignidad".Tambi�n subraya el "manejo, control e influencia que ejerc�an sobre ellas, que se aprovechaban de su deterioro cognitivo para que aceptaran lo que dec�an por temor y miedo a las consecuencias de lo que les pod�a pasar si se iban". Ante ello, dice que hubo "aceptaci�n o consentimiento viciado por la merma de facultades".La jueza instructora cree que las razones para oponerse a que las mayores salieran podr�a ser la de evitar el desalojo del monasterio, ya que no se har�a en presencia de personas vulnerables.RAZONES ECON�MICASTambi�n estima que podr�a haber "razones cremat�sticas", ya que tras el Cisma, se bloquearon las cuentas del Monasterio, para pasar a ser gestionadas por el Comisario Pontificio, as� como por "necesidades econ�micas" derivadas "del bajo rendimiento econ�mico en los negocios que regentaban, sin poder hacer frente a los pr�stamos que hab�an solicitado".Para salir de esta situaci�n, la magistrada se�ala que la abadesa, con otras investigadas, planearon en noviembre de 2024 la apertura de cuentas compartidas con las monjas mayores con la finalidad de recuperar las pensiones de estas.En ejecuci�n del plan, se abrieron en una entidad bancaria online cuentas de las mayores, y las investigadas "abusaban de su administraci�n y realizaban innumerables transferencias".
Piden 12 a�os de c�rcel para siete ex monjas de Belorado por trato denigrante y abandono a cinco religiosas mayores
La Fiscal�a y la acusaci�n particular pide 12 a�os de c�rcel para cada una de las siete ex monjas de Belorado que ser�n juzgadas por delitos de coacciones, trato denigrante,...










