El Banco Central busca instalar en el mercado que lo peor de la crisis crediticia ya es historia. Según sus principales exponentes, la mora en el sistema financiero tocó su techo y el terreno está despejado para una reactivación de los préstamos privados. La lectura oficial, sin embargo, choca con los balances y las proyecciones que manejan en los principales bancos del país, donde observan un escenario macroeconómico recesivo que no permite relajar las previsiones.
El vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, presentó esta semana un informe ante la Fundación Mediterránea donde introdujo un nuevo dato que recalculó la narrativa del Gobierno: la autoridad monetaria ahora ubica el pico de la mora recién en el segundo trimestre de este año. La actualización de la estadística supone un reconocimiento tácito de que el deterioro en la cadena de pagos se extendió mucho más allá de lo que el propio oficialismo había diagnosticado.
Meses antes, el titular de la entidad, Santiago Bausili, había asegurado que el estrés del sistema había quedado contenido en los meses de verano. “El proceso de digestión de la mora está muy avanzado. Muchos bancos ya han visto el pico de la mora, algunos en diciembre, otros en febrero o marzo. Eso hace que algunos bancos ya empezaron a retomar una política de expandir el crédito", afirmó el titular de la autoridad monetaria en su última conferencia de prensa.








