Actualizado Mi�rcoles,
julio
09:33En medio del luto nacional por la cat�strofe s�smica que ha golpeado a Venezuela, un grave caso de corrupci�n ha sacudido los cimientos de las fuerzas de seguridad. Este martes, cuatro agentes del Cuerpo de Investigaciones Cient�ficas, Penales y Criminal�sticas (CICPC) fueron detenidos en el estado La Guaira, acusados formalmente de apropiarse de "bienes econ�micos" y valores hallados entre los escombros de las edificaciones derrumbadas. La Guaira, regi�n aleda�a a la capital, Caracas, ha sido identificada como la zona m�s devastada por el doble terremoto de la semana pasada.La captura de estos funcionarios se produjo luego de que se viralizaran v�deos en redes sociales donde se muestra a civiles indignados enfrentando a un agente del CICPC. En un acto de repudio p�blico, los ciudadanos llegaron a romper billetes de d�lares en efectivo que el polic�a llevaba consigo, mientras le gritaban que era una "verg�enza" para el pa�s. Estas im�genes evidenciaron c�mo los oficiales, lejos de cumplir con su labor de asistencia humanitaria, aprovechaban el caos y la vulnerabilidad de las v�ctimas para su propio beneficio econ�mico.La respuesta oficial no se hizo esperar. Douglas Rico, director nacional del CICPC, inform� que los cuatro implicados han sido expulsados de forma inmediata del organismo y ser�n puestos a disposici�n de la justicia. Rico calific� el comportamiento de los agentes como "indecoroso", se�alando que actuaron desvi�ndose de sus deberes sagrados durante las operaciones de rescate. Por su parte, el ministro de Interior, Diosdado Cabello, utiliz� sus canales oficiales para sentenciar que los agentes cometieron actos "imp�dicos, indecentes e inmorales". Cabello advirti� que el Estado ser� "totalmente intolerante" y aplicar� medidas severas contra aquellos que deshonren el uniforme explotando el dolor ajeno en un momento de conmoci�n nacional.Desde la esfera pol�tica, el partido opositor Primero Justicia (PJ) critic� duramente al Gobierno, denunciando que, en lugar de preservar vidas, algunos funcionarios buscan enriquecerse con la tragedia. Mientras tanto, la situaci�n humanitaria sigue siendo cr�tica: la cifra oficial de v�ctimas ha ascendido este martes a 1.943 fallecidos y 10.571 heridos, evidenciando la magnitud del desastre que a�n mantiene a miles de venezolanos bajo una profunda crisis.VenezuelaTerremotosArt�culos EL MUNDO










