El aumento de casos de c�ncer en personas j�venes que se aprecia en los �ltimos a�os est� relacionado con un envejecimiento biol�gico acelerado, seg�n un estudio publicado esta semana en Nature Medicine. Identificar a aquellos individuos con una edad biol�gica muy superior a la cronol�gica puede ser el punto de partida para el desarrollo de estrategias preventivas, algo que es cada vez m�s factible gracias a la mayor comprensi�n del envejecimiento y la obtenci�n de herramientas para medirlo en diferentes niveles (c�lulas, �rganos, sistemas).En los �ltimos tiempos se han llevado a cabo numerosas investigaciones que muestran el aumento de diversos tipos de neoplasias en personas menores de 50 a�os, como la publicada el a�o pasado en Annals of Internal Medicine, que daba cuenta del ascenso significativo de casos de leucemia y tumores de ri��n, mama, endometrio, tiroides y colorrectal. Todos ellos, salvo el �ltimo (en el que el incremento es claramente mayor entre las personas de 20 a 49 a�os), tambi�n han crecido en los mayores de 50 a�os.El c�ncer es una de las enfermedades m�s ligadas al envejecimiento porque, a medida que pasan los a�os, aumenta el da�o celular que puede promover la formaci�n de tumores malignos. Sin embargo, parece que se est� produciendo un cambio de tendencia, aunque todav�a no se conocen bien los factores de riesgo generacionales emergentes que est�n detr�s de la incidencia creciente de c�nceres de aparici�n temprana La clave est� en dilucidar cu�les son los que tienen un mayor peso: gen�tica, metabolismo, estilo de vida, desigualdades sociales, exposiciones ambientales... El c�ncer no depende solo de que aparezcan mutaciones en las c�lulas, confirma Mar�a Jos� S�nchez, directora cient�fica del Instituto de Investigaci�n Biosanitaria de Granada (ibs.GRANADA), profesora y responsable de investigaci�n y consultor�a en la Escuela Andaluza de Salud P�blica. "Las mutaciones son importantes, pero tambi�n importa mucho el terreno biol�gico en el que esas c�lulas viven", afirma la tambi�n directora del registro de C�ncer de Granada y l�der de grupo de Ciberesp. "No es lo mismo que una alteraci�n celular aparezca en un tejido sano, con buena capacidad de reparaci�n y respuesta inmunitaria, que en un organismo con se�ales de envejecimiento acelerado".Para saber m�sEl envejecimiento biol�gico acelerado se produce cuando distintos sistemas del organismo muestran m�s deterioro del esperable para la edad cronol�gica de una persona. "Esto puede traducirse en m�s da�o celular acumulado, cambios epigen�ticos, inflamaci�n cr�nica de bajo grado, alteraciones metab�licas, modificaciones del microambiente de los tejidos, menor capacidad de reparaci�n del ADN y una vigilancia inmunitaria menos eficaz", expone la experta. Todos estos procesos pueden actuar de forma conjunta, favoreciendo que se acumulen alteraciones celulares y creando "un entorno m�s permisivo para que c�lulas ya alteradas sobrevivan, proliferen y escapen a los mecanismos normales de control". En otras palabras, "el envejecimiento acelerado no solo aumenta la probabilidad de que se produzcan da�os, sino que puede favorecer que esos da�os tengan consecuencias biol�gicas relevantes", resalta.Envejecimiento desigual entre los distintos �rganosUn aspecto importante es que el deterioro no se produce de la misma forma en todos los �rganos. El envejecimiento sist�mico se asocia con mayor riesgo de tumores s�lidos de inicio temprano, especialmente c�ncer de pulm�n, tumores gastrointestinales (sobre todo, c�ncer colorrectal) y c�ncer de �tero. En este sentido, "los an�lisis exploratorios del estudio publicado en Nature Medicine sugieren asociaciones espec�ficas por �rgano: el envejecimiento inmunitario se relaciona con c�ncer de pulm�n de inicio temprano y el envejecimiento del tejido adiposo con c�ncer colorrectal temprano", apunta S�nchez. Esto es muy relevante, seg�n la investigadora, "porque sugiere que no todos los c�nceres de inicio temprano comparten exactamente los mismos mecanismos". As�, en el c�ncer de pulm�n "podr�an pesar m�s la inflamaci�n cr�nica de la v�a a�rea, la remodelaci�n inmunitaria y determinadas exposiciones inhaladas, como tabaco o contaminaci�n", mientras que "en el c�ncer colorrectal podr�an ser especialmente importantes la obesidad, la disfunci�n metab�lica, la inflamaci�n asociada al tejido adiposo y la interacci�n con el microbioma intestinal".Inflamaci�n, metabolismo, microbiota...Por su parte, Noelia Tarazona, miembro de la junta directiva de la Asociaci�n Espa�ola de Investigaci�n del C�ncer (Aseica) y coinvestigadora principal del Grupo de Investigaci�n en C�ncer Colorrectal y Nuevos Desarrollos Terap�uticos en Tumores S�lidos del Instituto de Investigaci�n Sanitaria INCLIVA, expone que la inflamaci�n cr�nica de bajo grado "puede ir da�ando los tejidos, favoreciendo patolog�as como la diabetes, enfermedades cardiovasculares y tambi�n algunos tipos de c�ncer", tal y como refleja el citado estudio, en el que "uno de los marcadores utilizados fue la prote�na C reactiva, que refleja la inflamaci�n sist�mica".La inflamaci�n act�a como un "ruido de fondo biol�gico" -describe S�nchez- que favorece el da�o celular persistente, altera la reparaci�n de los tejidos y crea un ambiente propicio para el desarrollo tumoral. "Aunque la inflamaci�n es un mecanismo de defensa, cuando se mantiene durante a�os puede da�ar los tejidos y promover enfermedades, entre ellas el c�ncer", corrobora Tarazona.Las alteraciones metab�licas constituyen otro factor primordial. "Cuando existe obesidad, resistencia a la insulina, diabetes o disfunci�n metab�lica, cambian las se�ales hormonales, los factores de crecimiento, la disponibilidad energ�tica y las v�as inflamatorias", apunta la directora cient�fica de ibs.GRANADA. El tejido adiposo "se comporta como un �rgano endocrino e inmunol�gico, capaz de modificar el ambiente biol�gico en el que pueden aparecer y desarrollarse algunos tumores".En cuanto a la disfunci�n inmunitaria, un sistema inmune debilitado o alterado reduce la vigilancia frente al c�ncer, permitiendo que c�lulas an�malas escapen al control y progresen.Asimismo, la composici�n de la microbiota, que puede estar influenciada desde el nacimiento (en funci�n de si se trata de parto vaginal o ces�rea), interact�a con la inflamaci�n, el metabolismo y la mucosa digestiva, siendo especialmente relevante en c�ncer colorrectal.Estilo de vida y desigualdad socialLos factores citados no act�an de forma aislada, sino que forman una red de mecanismos que interact�an en un mismo ecosistema biol�gico, en el que influyen elementos como el estilo de vida, la desigualdad social y la exposici�n a contaminantes de diversa �ndole (contaminaci�n atmosf�rica, micropl�sticos, pesticidas y disruptores endocrinos, entre otros, que pueden interferir en v�as hormonales, metab�licas, inflamatorias e inmunitarias, especialmente durante ventanas cr�ticas del desarrollo).El estilo de vida influye en elementos que, a su vez, se ha constatado que inciden en el riesgo de c�ncer, tanto en poblaci�n de edad avanzada como en personas m�s j�venes. Aqu� hay que considerar la obesidad, una dieta poco saludable, el sedentarismo, el estr�s cr�nico, las alteraciones del sue�o, el tabaco y el alcohol...La desigualdad social tambi�n tiene un impacto considerable, seg�n S�nchez, quien indica que la edad biol�gica "no es solo el resultado de procesos internos del organismo; tambi�n refleja las condiciones en las que una persona nace, crece, trabaja, vive y envejece". El lugar y las circunstancias en las que una persona desarrolla su vida impactan en "la calidad de la alimentaci�n, la posibilidad real de realizar actividad f�sica, la exposici�n a contaminaci�n ambiental, el tipo de empleo, los horarios, el descanso, el estr�s cr�nico, la vivienda, la seguridad econ�mica, el acceso al sistema sanitario y las oportunidades de prevenci�n", recalca la experta.