Desde que entró en vigor la ley federal de presupuesto impulsada por el presidente Donald Trump, conocida como "One Big Beautiful Bill", los recortes del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés) están provocando una situación dramática en Texas. El recorte afecta especialmente a la ciudad de San Antonio.Más del 15% de los beneficiarios de SNAP (conocido popularmente como los “cupones de comida”) del año pasado ya no recibe la ayuda, según los datos públicos citados por Feeding Texas, la organización que representa a los bancos de alimentos a nivel estatal. La entidad atribuyó la fuerte caída a los nuevos requisitos de elegibilidad y de trabajo establecidos por la administración Trump en 2025.Eric Cooper, director ejecutivo del Banco de Alimentos de San Antonio, señaló al medio local KSAT que ha visto crecer la cantidad de personas que acuden a la institución a medida que las familias pierden el beneficio. "La fila se alargó", afirmó Cooper. El funcionario explicó que por cada comida que entrega el banco de alimentos, el programa SNAP provee nueve, una proporción que evidencia la magnitud de la dependencia del sistema federal frente a la capacidad de las organizaciones locales."Si hay un recorte del 10% a SNAP, el banco de alimentos tendría que duplicar su tamaño para poder llenar ese vacío", indicó Cooper. "No hay forma de que pudiéramos llegar a ese volumen", precisó.Los nuevos requisitos de SNAP: un golpe duro para adultos mayores y niñosTexas siempre exigió requisitos de trabajo para acceder a SNAP, pero la nueva legislación eliminó las exenciones para adultos mayores de 60 años, padres con hijos mayores y veteranos, un grupo que representa una porción amplia de la población de San Antonio, la ciudad que se ha visto más afectada. "Somos una ciudad militar grande. Algunas de esas exenciones eran específicamente para veteranos, personas que sufrían de estrés postraumático o tenían problemas de salud mental", explicó Cooper.Según los últimos datos oficiales, publicados en 2025, cerca de 3,47 millones de habitantes de Texas —un 11% de su población— dependen total o parcialmente del programa federal para llevar comida a la mesa. Feeding Texas indicó que más de la mitad de quienes perdieron el beneficio son niños. "Hay niños que no van a recibir buena nutrición", señaló Cooper, "y habrá un costo de salud por eso".En abril, el gobernador Greg Abbott promulgó una ley que prohibía la compra de gaseosas, dulces y alimentos ultraprocesados a través de la tarjeta EBT, el modo de pago del SNAP. La medida se mantuvo hasta que la semana pasada una jueza federal concluyó que el gobierno federal actuó por fuera de la ley al modificar qué productos podían adquirirse. El SNAP es el programa de ayuda alimentaria más importante de Estados Unidos. Desde entonces, los esfuerzos de la administración Trump por promover una alimentación más sana no fueron criticados por la magistrada, pero su fallo ahora obliga a los funcionarios en Washington a encontrar otro recurso legal que no viole las regulaciones vigentes. El otro lado: los fraudes a los programas de asistencia federalLos defensores de los recortes señalaron el fraude como justificación de la medida. Sin embargo, Feeding Texas precisó que menos de una décima parte de un punto porcentual de los beneficios estatales se otorga de manera fraudulenta. "El fraude generalmente, creo, está sobreestimado en SNAP", afirmó Celia Cole, directora ejecutiva de Feeding Texas, a KSAT.Cole identificó los errores de pago como el problema más documentado. El 9% de los pagos de SNAP en Texas resultó inexacto durante el último año fiscal, ya sea por exceso o por defecto en los montos entregados.El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) endureció el control sobre estos pagos inexactos y fijó un plazo para que Texas reduzca su tasa de error por debajo del 6% en el próximo año fiscal, bajo riesgo de una penalización financiera de 709 millones de dólares.Cole señaló que los estados no recibieron tiempo suficiente para alcanzar el nuevo estándar de tasa de error.El banco de alimentos de Texas quiere pedir ayuda al CongresoDesde Feeding Texas también confirmaron que solicitarán al Congreso una extensión de dos años para cumplir con la meta nueva, la misma prórroga que ya fue otorgada a otros estados con tasas de error más altas. "Lo que estamos impulsando ante el Congreso es crear condiciones equitativas para todos los estados y darle a Texas la misma oportunidad de alcanzar esa meta del 6% que tienen estados que están en peor situación", explicó Cole.El Banco de Alimentos de San Antonio ofrece servicios adicionales además de la entrega de alimentos frescos. Quienes deseen solicitar beneficios de SNAP pueden recibir asistencia llamando al 210-431-8326 o ingresando al sitio oficial de la ONG.
Más de 550.000 personas en Texas sufren los recortes de SNAP por la orden del gobierno de Trump
Cuál es la ciudad del estado gobernado por Greg Abbott que ha sido más afectada por los nuevos requisitos para seguir en el programa de cupones de alimentos.










