Durante el operativo, las autoridades decomisaron más de 2.300 pastillas tipo "Tikis", una prensadora de tabletas y diversas sustancias utilizadas para la elaboración y distribución de drogas sintéticas. Crédito: OIJUn operativo simultáneo ejecutado por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en cuatro provincias de Costa Rica permitió desarticular una presunta organización criminal dedicada al almacenamiento, transporte y distribución de drogas sintéticas, así como de cocaína y marihuana. La acción policial dejó un saldo de nueve personas detenidas, el decomiso de un importante arsenal y miles de dosis de estupefacientes listas para su comercialización.La intervención fue desarrollada durante la madrugada de este martes por agentes de la Delegación Regional de Cartago del OIJ, bajo la dirección funcional del Ministerio Público, mediante la ejecución de 12 allanamientos en distintos puntos de Cartago, Puriscal, Ciudad Colón, Heredia y La Fortuna de San Carlos.PUBLICIDADDe acuerdo con la investigación, la organización operaba una red dedicada no solo a distribuir drogas ilícitas, sino también a procesar sustancias sintéticas para comercializarlas en diferentes regiones del país.El director interino del OIJ, Michael Soto, explicó que la estructura criminal mezclaba diferentes sustancias para elaborar las conocidas pastillas “Tikis”, una modalidad que, según advirtió, ha venido ganando terreno en Costa Rica.Autoridades advirtieron que el crecimiento del mercado de drogas sintéticas representa uno de los principales desafíos para las autoridades, debido al aumento de su consumo entre la población joven. Crédito: OIJ“Estamos realizando doce allanamientos. Tenemos ya ocho personas detenidas. Tiene que ver con una estructura criminal asentada en la provincia de Cartago que se dedica a distribuir y mezclar drogas sintéticas para distribuir en diferentes lugares del país, por ejemplo en Limón, Puntarenas y la Zona Norte”, señaló Soto durante las diligencias.PUBLICIDADLa investigación se extendió por varios meses —e incluso, según indicó el jerarca, por cerca de dos años— e incluyó vigilancias, seguimientos y otras técnicas especiales de investigación que permitieron identificar la estructura, sus integrantes y la forma en que operaban para distribuir la droga.Uno de los principales hallazgos del operativo fue el decomiso de una máquina prensadora utilizada para fabricar tabletas sintéticas.Según explicó Soto, este equipo era empleado para mezclar sustancias como metanfetamina, cocaína, cafeína y otros componentes químicos con el objetivo de producir las pastillas conocidas como “Tikis”, cuyo valor en el mercado ilegal oscila entre los ₡5,000 (USD 10) y los ₡10,000 (usd 20) por unidad, dependiendo del lugar donde se comercialicen.PUBLICIDADAdemás de la maquinaria, los agentes judiciales decomisaron aproximadamente 2,300 pastillas sintéticas, aparente droga cristal, trozos de aparente cocaína y cerca de 50 libras de marihuana.Nueve personas fueron detenidas en el operativo, entre ellas dos sospechosos que, según la investigación, continuaban dirigiendo la organización criminal desde centros penitenciarios. Crédito: OIJEn materia de armamento, la policía judicial también incautó un fusil tipo AR-15, dos pistolas, un revólver y una escopeta, además de dinero en efectivo cuyo monto aún era contabilizado por las autoridades al cierre del operativo.Las investigaciones también permitieron establecer que al menos dos de los sospechosos continuaban coordinando parte de las operaciones criminales desde centros penitenciarios del país.Pese a encontrarse privados de libertad por otros procesos judiciales, los investigadores consideran que ambos mantenían comunicación con el resto de la organización para dirigir actividades relacionadas con el almacenamiento y distribución de drogas.PUBLICIDADEn total fueron detenidos nueve sospechosos: siete hombres y dos mujeres identificados con los apellidos Brenes, Mena, Astúa, Berrocal, Marchena, Atyli, Quirós, Campos y Alvarado.Todos fueron puestos a las órdenes del Ministerio Público, que ahora deberá determinar las medidas cautelares y avanzar con el proceso penal correspondiente.El OIJ también incautó un fusil tipo AR-15, dos pistolas, un revólver, una escopeta y cerca de 50 libras de marihuana durante las diligencias judiciales. Crédito: OIJDurante la conferencia brindada tras el operativo, Soto advirtió que el crecimiento del mercado de drogas sintéticas representa uno de los principales desafíos para las autoridades costarricenses.El jerarca explicó que, aunque la marihuana y la cocaína continúan siendo las sustancias más decomisadas en el país, las drogas sintéticas muestran un crecimiento sostenido, especialmente entre consumidores jóvenes.PUBLICIDAD“Es un fenómeno que ha venido creciendo en el país y va a seguir creciendo. Estamos viendo cada vez más decomisos de pastillas en los allanamientos y eso significa que, por un tema de oferta y demanda, eventualmente los precios bajarán y el consumo podría hacerse más habitual”, afirmó.El director interino del OIJ añadió que actualmente estas drogas suelen ser consumidas por personas con mayor capacidad económica debido a su precio, aunque advirtió que esa realidad podría cambiar conforme aumente la oferta ilegal.Soto destacó que el éxito del operativo fue posible gracias al trabajo conjunto entre el OIJ, el Ministerio Público y los jueces encargados de autorizar las diligencias judiciales.PUBLICIDAD“El trabajo en equipo es fundamental. Este es un esfuerzo del Poder Judicial que involucra a jueces, fiscales y al OIJ en una articulación permanente. Este caso duró aproximadamente dos años y hoy estamos viendo los resultados materializarse”, concluyó.Con este operativo, el OIJ aseguró que continúa fortaleciendo las investigaciones contra organizaciones dedicadas al crimen organizado y al narcotráfico, especialmente aquellas vinculadas con la producción y distribución de drogas sintéticas, un mercado ilícito que las autoridades consideran una amenaza creciente para la seguridad y la salud pública del país.