Pampa Energía anunció que obtuvo la aprobación de su solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para el desarrollo de Rincón de Aranda, su yacimiento de shale oil ubicado en Vaca Muerta. Con la aprobación del régimen, la compañía avanzará con un plan de inversión superior a US$ 4.500 millones.
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El proyecto contempla la construcción de una Planta Central de Tratamiento (CPF), nuevos oleoductos y gasoductos, además de la perforación de pozos adicionales para ampliar la capacidad productiva del bloque. Según informó la empresa, el objetivo es alcanzar una producción de 45.000 barriles de petróleo por día y comenzar a exportar crudo por el equivalente a US$ 1.200 millones anuales a partir de 2027.
El presidente de la compañía, Marcelo Mindlin, destacó la importancia de la aprobación del régimen para el desarrollo del proyecto. "La aprobación del RIGI es muy importante porque nos permite acelerar las inversiones. Podremos desarrollar la parte norte del área, acelerar el ramp-up y extender el plateau de producción", afirmó.
Desde la empresa señalaron que el régimen permitirá viabilizar el desarrollo de la zona norte del bloque y sumar nuevos pozos al plan de producción. Además, acelerará la construcción de la CPF, que tendrá capacidad para procesar hasta 45.000 barriles diarios, junto con los oleoductos y gasoductos que conectarán el área con el Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS). La puesta en marcha de esa infraestructura está prevista para 2027.






