Un golpe en la cabeza dejó a Marlene Santana atrapada bajo los escombros.

Los dos terremotos en Venezuela del miércoles desplomaron su casa de cuatro pisos, que había resistido al deslave de 1999, cuando hubo una serie de aludes que dejaron devastado, como también hoy, al estado La Guaira, entonces llamado Vargas.

Tras casi cuatro días fue rescatada y lo primero que pidió fue una Coca-Cola."Yo pongo la cabecita en la pared y digo: 'Dios mío, aquí como que se perdió todo en la urbanización Playa Grande porque hay mucho silencio'", recuerda haber pensado ya bajo los escombros, aunque reconoce que tiene "lagunas" mentales.

Santana, de 69 años, recuerda haber oído a su hermana quejarse de la pierna, pero en algún momento no la escuchó más.

En la casa también estaban su esposo y su hija.Ella cree que quedó atrapada en el área de la cocina, porque vio una taza donde tomaba café hacía decenas de años."Cuando levantaba la mano y tocaba, era un espacio muy reducido.