Después de la fase de grupos, este Mundial se ha teñido con el color de los Bleus .En el estadio de New York/New Jersey llueve sobre mojado. El pasado sábado, en el Inglaterra-Panamá, caía bastante agua de forma natural pero seguían regando para tratar de que el balón corriera en una hierba my mala porque la base no es la tierra, sino una capa de césped artificial que reseca.Pero llueve sobre mojado también porque Francia regresa a este recinto, en el que debutó ante Senegal (3-1) en esta Copa del Mundo el 16 de junio, para enfrentase ahora a Suecia, un equipo discreto, tercero de su grupo, que quiere jugar el papel de invitado sorpresa. “Ellos son los favoritos, nosotros no tenemos nada que perder”, dice su entrenador, el británico Graham Potter.Lee tambiénSi los franceses se estrenaron en este campeonato como una de las selecciones preferidas, con un ramillete de jóvenes fascinante (Olise, Doué, Barcola o Cherki) acompañando a sus estrellas Mbappé y Dembélé, su regreso se produce a las dos semanas como un equipo encumbrado. Todas las apuestas coinciden en que son los favoritos.Algo ha cambiado. Aquella primera jornada arrancó con unos primeros 45 minutos nada alentadores para los de la Marsellesa . Senegal tuvo a los franceses contra las cuerdas. Sin embargo, al regreso del descanso se obró una transformación.Didier Deschamps, entrenador nada dado a las revoluciones, hizo un movimiento que cambió el sentido de las cosas. Centró a Olise, lo que supuso que el equipo empezó a carburar y esto supuso que, además de Barcola, su estrella goleadora, Kylian Mbappé sacará su instinto de depredador del área. Anotó dos tantos y abrió la disputa con Messi por el pichichi del torneo (por ahora 6-4 a favor del argentino) y por el máximo goleador de la historia de los mundiales: lidera el exblaugrana por 19 contra 16 del merengue.Los suecos han sido muy irregulares mientras que los franceses exhiben un poderío espectacularDesde esa fecha inicial, el juego de Francia ha ganado enteros con victorias sobre Irak (3-0) y Noruega (4-1), con un Dembélé explosivo, autor de un magnífico hat trick en el día que pareció pensar más en la libertad que le da Luis Enrique en el PSG que Deschamps en una selección Mbappé-dependiente.Los franceses arrollaron pues en el Grupo I: tres victorias, diez goles a favor y dos en contra. Es la primera vez desde 1998 que Francia logra tres victorias en la fase de grupos de un Mundial, un dato que resume la profundidad de la plantilla.Deschamps insistió en la previa en la necesidad de controlar el partido, el respeto al rival y evitar relajaciones en eliminatorias tras destacar la calidad individual de su plantilla.Ningún experto apostaba en contra de Francia, pero, como remarcó Potter, hay que jugar. Los suecos cuentan en punta con Alexander Isak y Viktor Gyökeres, dos delanteros curtidos en la Premier inglesa.Cerraron con un empate con Japón, tras empezar fuertes, sometiendo por 5-1 a Túnez. Pero Países Bajos les castigó con idéntico resultado.
Todo a favor de Francia: Mbappé y Dembélé, cada vez más entonados
A la selección sueca se la da por eliminada contra la gran favorita










