Un miembro de la tripulación a bordo de un buque calamarero fuera de la zona económica exclusiva de Argentina, donde los buques pesqueros extranjeros, en su mayoría chinos, operan justo más allá del límite, en el Océano Atlántico Sur frente a la costa de Argentina, 18 de enero de 2026. REUTERS/Agustin MarcarianUna flota de casi 400 embarcaciones pesqueras chinas opera actualmente frente al sur de Perú. El conteo, realizado este fin de semana por el investigador argentino Milko Schvartzman, especialista en pesca ilegal en el Atlántico y el Pacífico Sur, identificó 342 buques poteros con sus sistemas de iluminación encendidos, a los que se suman entre 20 y 25 embarcaciones nodriza que operan como base logística en altamar.“El riesgo sobre la conservación marina, sobre las especies migratorias y el ecosistema marino es altísimo”, afirmó Schvartzman a Infobae. Según el investigador, este año la flota completó su tránsito por el sur de las Islas Galápagos de manera más rápida que en temporadas anteriores, lo que aumenta la probabilidad de que retome actividad pesquera en esa zona en las próximas semanas.PUBLICIDADMonitoreo de Milko ShcvartzmanEl fenómeno frente a Sudamérica forma parte de una operación de escala mundial. Según el Overseas Development Institute (ODI), con sede en Londres, la flota de aguas distantes de China ronda las 17.000 embarcaciones, aunque Beijing reconoció oficialmente en 2023 la existencia de apenas 2.500, de las cuales al menos 600 operan de manera permanente en América Latina. La Environmental Justice Foundation calculó que la actividad pesquera en la llamada “milla 201”, el límite de la zona económica exclusiva argentina, creció un 65% entre 2019 y 2024, impulsada principalmente por el aumento de operaciones de buques chinos.Galápagos no es un destino nuevo para esta flota. El precedente más citado sigue siendo el del Fu Yuan Yu Leng 999, un buque nodriza (reefer) chino interceptado en 2017 dentro de la Reserva Marina de Galápagos con más de 300 toneladas de pesca a bordo, entre ellas tiburones martillo, una especie en peligro de extinción. El capitán y tres tripulantes fueron condenados al pago de USD 6,1 millones y tres años de prisión por el delito de pesca de especies protegidas.PUBLICIDADEl patrón se repite con regularidad casi anual. En junio de 2022, el gobierno ecuatoriano detectó unas 180 embarcaciones chinas cerca de la zona económica exclusiva de las islas. En agosto de 2023, según un análisis de Global Fishing Watch citado por el Observatorio de Seguridad y Defensa, una flota de casi 300 barcos chinos registró 73.000 horas de pesca en un solo mes cerca de Galápagos. Y en julio de 2025, según el medio Bitácora Ambiental, embarcaciones como el Haideli708 operaban a solo 60 millas de la zona económica exclusiva insular, junto a decenas de buques similares que aún no habían ingresado a aguas jurisdiccionales ecuatorianas pero pescaban en su borde exterior.Trazabilidad de los barcos chinos en los puertos de Chile. (Cortesía de Milko Schvartzman)Un estudio de la organización C4ADS, especializada en analizar redes ilícitas, encontró que el 69% de los barcos calamareros que operaron entre 2021 y 2024 frente a Sudamérica están vinculados a flotas con antecedentes de actividades ilícitas o violaciones de derechos humanos. La investigación identificó, entre otras, a la empresa Wei Fong Shipping Company Limited, que opera una red de buques nodriza vinculados casi exclusivamente a embarcaciones de Zhoushan Ningtai Ocean Fishery Company Limited, propietaria de al menos 22 barcos con indicadores de trabajo forzado, incluyendo violencia, exceso de trabajo y salarios impagos.PUBLICIDADEl capitán de fragata Guillermo Miranda, de la Armada de Ecuador, advirtió en julio de 2024 sobre el riesgo que representa la magnitud de la flota para el ecosistema insular: “El problema es que el número de barcos pesqueros extranjeros llega a un punto en el que empiezan a saquear los ecosistemas. Cuando pescan afectan a especies realmente migratorias, que en muchos casos forman parte del ecosistema marino de Galápagos. Es un problema bastante serio, no solo para Ecuador”. Ese mismo mes, seis buques ecuatorianos participaron en ejercicios de entrenamiento conjunto con las armadas de Estados Unidos, Perú y Colombia para simular operaciones de interceptación y abordaje de embarcaciones pesqueras.A diferencia de Perú y Chile, Ecuador no forma parte de los países latinoamericanos que comparten públicamente sus datos de seguimiento satelital con Global Fishing Watch. El país optó en su lugar por una colaboración con la firma privada Kleos Space para monitorear actividades sospechosas, según documentó openDemocracy. PUBLICIDADUna investigación de la firma HawkEye 360 detectó además que decenas de embarcaciones chinas, muchas con antecedentes de pesca ilegal, desaparecieron del radar satelital hasta por 17 días seguidos, comportamiento que se considera ilegal cuando es intencional, y que barcos no identificados fueron vistos en múltiples ocasiones dentro de la zona económica exclusiva ecuatoriana, en algunos casos directamente junto a la flota china.Armada del Ecuador flota cerca de una embarcación tras detectar una flota con banderas mayormente chinas en el Océano Pacífico, 7 de agosto del 2020. REUTERS/Santiago ArcosMientras la flota se desplaza hacia el norte, el daño que deja a su paso ya es medible en cifras. Según la Sociedad Nacional de Pesquería Artesanal del Perú (SONAPESCAL), la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada de la flota china generó una pérdida estimada de USD 300 millones para el país y afectó a más de 20.000 pescadores artesanales y sus familias.PUBLICIDADEl desplome en las capturas de calamar gigante (pota) ha sido particularmente abrupto: de las 621.852 toneladas desembarcadas en 2023, en 2024 solo se registraron 188.345 toneladas, una caída del 69%, según una investigación de El Foco basada en cifras oficiales. Alfonso Miranda, presidente del Comité para la Gestión Sostenible del Calamar Gigante del Pacífico Sur, calificó la situación como “la peor crisis en los últimos 25 años, desde que la pota comenzó a explotarse en volúmenes significativos en Perú”.Así opera la flota de pesqueros clandestinos de China en América Latina depredando sus mares (Marcelo Regalado/Infobae)La Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP-PS) estima que en 2022 la flota china capturó 514.000 toneladas de calamar en aguas del Pacífico sur, superando por primera vez el volumen de capturas peruanas. De un total de 528 buques que operan frente a las costas de Perú, Ecuador y Chile, una parte significativa ingresa de manera irregular a puertos peruanos sin cumplir con el sistema de seguimiento satelital obligatorio: solo entre agosto y octubre de 2024 se registró el arribo de 26 barcos poteros chinos al puerto del Callao bajo esa condición, según un reporte de Infobae Perú.PUBLICIDADLo que captura esta flota va más allá de lo que figura en los registros oficiales. “Esta flota no solo captura calamar, como es lo que todos se esperan de este tipo de embarcaciones, sino que capturan lobos marinos, pingüinos, delfines, tiburones, todo tipo de especies”, explicó Schvartzman. Los buques poteros, diseñados específicamente para la pesca de calamar gigante, utilizan también palangres, con los que capturan de manera incidental aves marinas y otras especies protegidas.A eso se suma la contaminación directa. “Esta flota de casi 400 embarcaciones está permanentemente contaminando el océano, están vertiendo toneladas y toneladas de residuos plásticos, combustibles usados, aceites, todo tipo de contaminantes”, señaló el investigador. PUBLICIDADOtro mamífero marino que vive en nuestras costas es el Lobo Marino de Un Pelo, también se alimenta de su pesca y en este caso fue registrado justo en el momento en que capturaba una anchoita fuera del agua.