NoticiaEl funcionario presentó la posición de Colombia frente a la transformación de los grupos armados ilegales.El ministro de Defensa Pedro Sánchez Suárez. Foto: CortesíaSUBEDITOR DE JUSTICA30.06.2026 10:23 Actualizado: 30.06.2026 10:23

La intervención del ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, en la Cuarta Conferencia de Alto Nivel de las Naciones Unidas para Jefes de Organismos Antiterroristas no se limitó a exponer la situación de seguridad de Colombia. Su participación buscó insertar el caso colombiano dentro del debate global sobre la evolución del terrorismo y plantear que las estructuras armadas que operan en el país hacen parte de un fenómeno que trasciende las fronteras nacionales.El escenario no era menor. Ante representantes de más de 190 países reunidos en la sede de la ONU, el jefe de la cartera de Defensa llevó un mensaje que coincide con la estrategia que el Gobierno ha venido impulsando en los escenarios internacionales: presentar a las organizaciones armadas ilegales como redes criminales conectadas con mercados ilícitos internacionales y, por tanto, como un desafío que requiere una respuesta coordinada entre Estados.Ministro de Defensa, Pedro Sánchez, en la ONU. Foto:CortesíaPrimera clave: el cambio en la naturaleza de los grupos armadosUno de los principales planteamientos del ministro fue que las organizaciones que hoy emplean métodos terroristas en Colombia dejaron atrás las motivaciones políticas o ideológicas que históricamente reivindicaron. Según explicó, su capacidad de operación depende ahora de economías ilegales como el narcotráfico y la minería ilícita.Ese enfoque representa un cambio en la manera como el Gobierno busca explicar el conflicto colombiano ante la comunidad internacional. Más que insistir en el componente insurgente, el discurso pone el énfasis en la dimensión económica de estas estructuras y en su integración con redes del crimen organizado que operan dentro y fuera del país.Pedro Sánchez, ministro de Defensa, en la ONU. Foto:CortesíaSegunda clave: la tecnología como multiplicador de la amenazaOtro de los puntos centrales de la intervención estuvo relacionado con el uso de tecnologías de acceso comercial por parte de organizaciones criminales. El ministro advirtió que drones civiles y plataformas digitales están siendo incorporados a las estrategias de estas estructuras para aumentar su capacidad operativa y ampliar el impacto de sus acciones.“Este fenómeno plantea desafíos urgentes a la comunidad internacional. Estos elementos (drones y redes sociales) concebidos para usos legítimos y productivos, están siendo instrumentalizados por actores ilegales para maximizar su capacidad de daño, reducir riesgos operativos y amplificar el impacto sicológicos de sus acciones criminales”, afirmó durante su intervención.La referencia cobra relevancia porque la utilización de drones por parte de grupos armados ha dejado de ser un fenómeno aislado en Colombia y comienza a aparecer con mayor frecuencia en distintas regiones, obligando a replantear las capacidades de defensa y los mecanismos de regulación tecnológica.Tercera clave: llevar el problema colombiano al escenario internacionalEl mensaje del ministro también buscó reforzar la idea de que las organizaciones ilegales que operan en Colombia hacen parte de redes transnacionales de criminalidad. Bajo esa premisa, insistió en que ningún país puede enfrentar por sí solo un fenómeno que obtiene recursos de economías ilícitas internacionales y aprovecha las facilidades que ofrece la globalización.“Ningún estado puede enfrentar por sí sólo un fenómeno que delinque a través de redes internacionales, se financia de economías ilícitas y se adapta rápidamente a las oportunidades ilegales que ofrece la globalización”, sostuvo.Con ese planteamiento, Colombia trasladó parte del debate desde la seguridad interna hacia la cooperación internacional, una estrategia que busca ampliar el respaldo de otros Estados en materia de inteligencia, intercambio de información y fortalecimiento de capacidades.La unidad esta conformada por tres batallones de Despliegue Rápido. Foto:CortesíaCuarta clave: tres propuestas para la cooperación internacionalLa delegación colombiana aprovechó el escenario para plantear tres prioridades de trabajo conjunto. La primera consiste en fortalecer el intercambio de inteligencia frente a actores criminales y nuevas modalidades de ataque con drones. La segunda propone avanzar en marcos regulatorios que limiten el uso ilícito de tecnologías emergentes. La tercera apunta a involucrar no solo a los gobiernos, sino también al sector privado, la academia y la sociedad civil en la prevención del terrorismo.Las propuestas muestran que el Gobierno busca ampliar el debate más allá de la acción militar, incorporando elementos regulatorios y de gobernanza tecnológica que hoy ocupan un lugar creciente en la agenda internacional de seguridad.Una agenda que trasciende la conferenciaLa participación del ministro en la conferencia de la ONU también sirve como antesala de una agenda bilateral que continuará con reuniones de alto nivel, entre ellas el encuentro previsto con Alexander Zouev, secretario general adjunto interino de la Oficina de las Naciones Unidas contra el Terrorismo (UNOCT). Allí se espera revisar mecanismos de cooperación para enfrentar organizaciones criminales transnacionales y fortalecer las capacidades institucionales frente a amenazas que evolucionan con rapidezRedacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.