El senador nacional Luis Juez abrió una nueva disputa política alrededor del concurso para designar al sucesor de Marta Vidal en el Juzgado Electoral de Córdoba. “Las entrevistas personales no pueden estar resguardadas por el secretismo, toda vez que ello impide el control de imparcialidad y objetividad que exige todo concurso”, afirmó el referente opositor.

A través de una carta dirigida a la presidenta del Consejo de la Magistratura, María Marta Cáceres de Bollati, reclamó que las entrevistas personales de los postulantes sean filmadas y difundidas públicamente, y dejó una advertencia política: si esa instancia continúa bajo el “ocultismo habitual”, los legisladores del Frente Cívico no prestarán acuerdo al candidato que proponga el Ejecutivo encabezado por Martín Llaryora.

La movida de Juez pone bajo la lupa la etapa considerada más sensible del proceso: la entrevista personal a los 17 concursantes que siguen en carrera. Se trata de una instancia que puede aportar hasta 40 puntos y que, por su propia naturaleza, concentra el mayor margen de subjetividad.

El planteo del referente opositor apunta precisamente en esa dirección: mientras las pruebas escritas fueron anónimas, el último tramo del concurso quedará definido por el intercambio directo entre los aspirantes y los integrantes del Consejo de la Magistratura.