El precio de la gasolina es un asunto sensible en los últimos años, sobre todo por su inestabilidad. La ley de Movilidad Sostenible reconoce al transporte como un derecho, lo que da muestra de la importancia que tienen en el día a día de las personas. De hecho, el combustible es uno de los grandes pilares sobre los que se sustenta la sociedad contemporánea, tal y como se muestra en la incidencia directa que posee en la inflación y, por ende, en nuestra calidad de vida. Desde asuntos macros a otros más de estar por casa, como llenar el depósito del coche.PublicidadLa visita a la gasolinera supone un gasto importante dentro del presupuesto doméstico de muchos hogares. Por ello, optimizar la decisión resulta clave a la hora de balancear unos ingresos y gastos que, cada vez más, se decantan hacia el debe. Según un estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), elegir una estación de servicio barata puede ayudarnos a ahorrar hasta 300 euros al mes en gasolina (y 250 euros en diésel).Cuáles son las gasolineras más baratas de EspañaEn concreto, el análisis de la OCU, que compara los precios de más de 12.000 estaciones de servicio, destaca a BonÀrea como la cadena más barata en diésel y gasolina 95. Se trata de una cadena de supermercados especialmente implantada en Cataluña, Aragón y otras zonas limítrofes.A nivel nacional, la cadena de gasolineras más económica es la de otro supermercado, Alcampo, seguidas de los autoservicios low cost GM Oil. Además, empresas como AN Energéticos, Petroprix, Esclatoil, Plenenergy y Ballenoil también aparecen destacadas en el estudio. Frente a las cadenas más caras, el estudio estima que el ahorro es de unos 20 céntimos de euro por litro, es decir, unos 10 euros en un repostaje de 50 litros.Las gasolineras más caras de EspañaPor el contrario, entre las estaciones más onerosas, OCU destaca las grandes cadenas como Moeve, Repsol, Petronor, BP y Eni, además de IDS, Valcarce e Iberdoex. No obstante, el estudio subraya que varias de ellas ofrecen tarjetas de puntos o descuento que pueden reducir el precio inicialmente anunciado.PublicidadEn qué provincias la gasolina es más barata y en cuáles más caraNo obstante, más allá de las empresas y estaciones de servicio, el estudio también ha detectado diferencias importantes en el precio de los combustibles según la provincia. Así, los territorios españoles en los que la gasolina es más barata son: Navarra, Teruel, Lleida y Barcelona. No es casualidad que muchas de estas zonas sean aquellas en las que cadenas económicas como Bonàrea, AN Energéticos o Esclatoil están radicadas.Mientras, entre las provincias más caras destacan Baleares, Palencia, Asturias y Ávila, con gasolineras un 5% más onerosas de media, según el estudio de la organización.Por su parte, Canarias es un caso particular, ya que, como se aplica el IGIC en vez del IVA, los precios en las islas son más bajos que en la Península, alrededor de un 11% para el diésel y de un 6% en gasolina. En cualquier caso, es igualmente posible ahorrar otra buena cantidad de dinero eligiendo la cadena más barata en la zona, que vuelve a ser un año más Canary Oil.El efecto pluma coheteNo obstante, la OCU ha vuelto a observar el efecto pluma cohete, un fenómeno por el cual los precios de los carburantes suben de forma casi inmediata cuando aumenta el precio del barril de Brent, pero tardan mucho más en bajar cuando el crudo se abarata, lo que lastra los posibles ahorros durante las fases de descenso del petróleo. Por este motivo, solicita a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) un análisis específico de esta situación y, llegado el caso, la imposición de sanciones.PublicidadA este respecto, subraya que los precios del diésel y la gasolina recogidos en el estudio en toda España revelan un problema añadido a raíz del cierre del Estrecho de Ormuz: mientras en marzo se produjo una subida inmediata del coste de los carburantes en respuesta al encarecimiento del barril de Brent (efecto cohete), las posteriores bajadas del precio del crudo en abril tardaron semanas en trasladarse a las estaciones de servicio (efecto “pluma”), prolongando así el impacto sobre el bolsillo de los conductores.