Un teléfono móvil que nunca se ha visto usar en público al Rey y un mantón de manila para la Reina de parte del presidente chino Xi Jinping y su esposa; un juego de café gentileza del presidente ucranio Volodímir Zelenski; una daga del sultán de Omán y una reproducción de la máscara funeraria de Tutankamón del presidente egipcio Al Sisi; unos esquíes del presidente eslovaco e incluso una botella de agua del embajador de Irán figuran entre los regalos recibidos el año pasado por la Familia Real española. En plena polémica por las joyas incautadas en una caja fuerte del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, cuyo valor ascendería a 1,3 millones de euros según una primera tasación y que serían supuestamente obsequio de mandatarios extranjeros, la Zarzuela ha hecho público este martes el listado de obsequios recibidos en 2025.En total, son 429 objetos dirigidos a los distintos miembros de la Familia Real (los reyes, sus hijas y la madre del Rey), 71 más que en 2024. El mayor número de presentes tenía como destinatario a Felipe VI, 214 en total. Le siguió la reina Letizia con 98, aunque hay otros 67 dirigidos a ambos miembros de la pareja real. La Princesa de Asturias recibió 21, más otros 17 compartidos con su madre o su hermana. Y 10 la reina Sofía. Aunque el listado no incluye una tasación del valor de los regalos, en su mayoría parecen recuerdos más que objetos de gran valor, como los cuadros de miembros de la Familia Real regalados por sus propios autores, libros, camisetas, placas, bandejas, pañuelos, abanicos, corbatas o botellas de vino. El presidente de Malí regaló un xilófono al Rey; el colombiano Gustavo Petro, dos piezas artesanales; y el primer ministro de Pakistán, dos cajas de mangos. El 1 de enero de 2015, poco más de seis meses después de acceder al trono, Felipe VI aprobó una normativa para regular los regalos a los miembros de la Familia Real, inspirada en la Ley de Transparencia de 2013, que no se le aplicaba. Según dicha normativa, los miembros de la Familia Real “no aceptarán regalos que superen los usos habituales, sociales o de cortesía, ni favores o servicios en condiciones ventajosas que puedan condicionar el desarrollo de sus funciones”. Los obsequios que tengan carácter institucional “se incorporarán al Patrimonio Nacional”, añade la norma, que remacha que “los miembros de la Familia Real no podrán aceptar regalos que, por su alto valor económico, finalidad o interés comercial o publicitario, o por la propia naturaleza del obsequio, puedan comprometer la dignidad de las funciones institucionales que tengan o les sean atribuidas”. Por tercer año consecutivo, el Tribunal de Cuentas ha auditado las cuentas de la Casa del Rey y les ha dado su visto bueno, al igual que la interventora de la institución. El presupuesto total del Palacio de La Zarzuela en 2025 ascendió a 9.414.553 euros, de los que 8.431.150 corresponden a la asignación que figuraba en los Presupuestos Generales del Estado, que permanece congelada desde 2021, y otros 983.403 euros tuvo que sacarlos del fondo de remanentes presupuestarios (reservas) de la propia Jefatura del Estado. Según La Zarzuela, este incremento del 11,66% se destinó a atender proyectos estratégicos e inaplazables, especialmente en el ámbito de las tecnologías de la información, las comunicaciones seguras y el plan estratégico para la financiación de los desarrollos de los sistemas de información; pero también, por vez primera, para pagar el aumento retributivo previsto para todos los funcionarios, que fue primero del 0,5% y luego del 2,5%. “En un contexto de prórroga presupuestaria, la Casa del Rey ha sostenido su actividad ordinaria y ha cerrado el ejercicio 2025 acometiendo inversiones relevantes, mientras mantiene una gestión económica transparente, responsable y orientada a la modernización”, subrayan fuentes de La Zarzuela.La ejecución presupuestaria fue del 99,74% ―el 98,7% en 2025― y la partida más abultada, la de personal, que alcanzó los 4,9 millones, con un incremento del 3,45% respecto al año pasado, aunque no incluye la totalidad de los gastos, ya que militares o miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado cobran su retribución con cargo a los respectivos ministerios, mientras la Casa Real corre a cargo de incentivos y gastos sociales. La Zarzuela sí sufraga las retribuciones de los miembros de la Familia Real ―el Rey, la Reina y la reina Sofía; ya que Felipe VI retiró en 2020 la asignación a Juan Carlos I y la Princesa de Asturias y la infanta Sofía no tienen retribución propia— que ascendían inicialmente el año pasado a 574.206 euros, igual que en 2024 (277.361,76 euros el Rey, 152.539,92 la reina Letizia y 124.814,76 la reina Sofía). No obstante, esta partida se incrementó a lo largo del año en 19.492 euros, el 3,5%, al aplicársele el incremento de sueldo de los funcionarios e incluirse atrasos, según fuentes de la Casa Real. También corre por cuenta de La Zarzuela el coste de los altos cargos de la institución, que ascendió a 883.785 euros, mientras que los gastos corrientes sumaron 3,1 millones y las inversiones, 1,3 millones.El resultado neto patrimonial de la Casa del Rey en 2025 fue de 719.334,93 euros negativos, frente a los 99.591,80 negativos de 2024, cuando recurrió a sacar 2.481.798,50 euros de sus reservas, también debido a la falta de Presupuestos Generales del Estado.
Los regalos a la Familia Real española: de un móvil del presidente chino a una botella de agua del embajador iraní
La Zarzuela gastó 9,4 millones de euros en 2025, pero tuvo que sacar casi un millón de sus reservas ante la falta de presupuestos








