Hace unos días intenté ubicar en la web del Congreso de la República la Moción de Orden del Día 15431 y el informe de la comisión parlamentaria que investigó el acuerdo de colaboración eficaz entre el Estado peruano y Odebrecht.
No buscaba un trámite interno ni una curiosidad legislativa.
Quería leer, de primera fuente, cuáles eran los argumentos de una acusación grave contra fiscales y periodistas, porque la información disponible llegaba fragmentada, resumida por notas institucionales, titulares y declaraciones políticas.
La búsqueda terminó siendo más reveladora que el propio documento.
Para un ciudadano común, fiscalizar el trabajo parlamentario sigue siendo un recorrido fragmentado, poco intuitivo y burocrático.








