El camino del retorno estaba marcado. Los dos primeros partidos de la selección ecuatoriana de fútbol en el Mundial 2026 habían dejado una amplia desilusión en más de uno. Sin embargo, el último respiro de la Tri se marcó con Alemania y, tras su victoria y posterior clasificación, todo el Ecuador ganó.Comerciantes, propietarios de bares o restaurantes, vendedores de camisetas, banderines o artesanías lo festejaron con un grito al cielo, porque la producción no se iba a quedar embodegada, sino que saldría a las calles a empujar la economía, tal cual Gonzalo Plata empujó el balón luego del roce de Kevin Rodríguez en el área chica.El impacto económico de la clasificaciónLa expectativa volvió a crecer. Ver a Ecuador en dieciseisavos de final, frente a su similar de México, ha incrementado las ventas y el deseo de portar la indumentaria en ciudadanos locales y extranjeros.PublicidadSandra Quinatoa, una de las emprendedoras, sintió que las cinco bolsas repletas de camisetas no se venderían, pero de la noche a la mañana, como ella menciona, decenas de personas se acercaron a preguntar por las camisetas y las bufandas de la Selección.“Al principio empezó bien. Luego, al no tener buenos resultados en los primeros partidos, se desinfló, pero gracias a Dios, cuando le ganamos a Alemania, las ventas subieron nuevamente”, comentó la mujer que, a la par, atendía a un grupo de turistas colombianos en el mercado artesanal.Sandra destacó que el público extranjero, en su mayoría, es el que pide las camisetas de la Selección y las busca con algún número especial de los jugadores que actualmente conforman la plantilla.PublicidadPublicidad“Dios mediante podamos ganar para que el comercio se expanda. Al principio hicimos 1.000 camisetas, pensamos que no saldrían, pero de repente las telas se empezaron a acabar en todos los colores", añadió Quinatoa.Variedad de productos y puntos de ventaLos productos son de alta calidad. Prendas tipo 1.1 son las que más se expenden desde los $ 25 en este predio tradicional, ubicado en las calles Reina Victoria y Roca, en pleno hipercentro de Quito.Estela de Bravo también quiso hablar. De gorra amarilla con el nombre Ecuador tejido en la parte frontal y una bandera que le cubría todo el torso, Estela aseguró que no solamente las camisetas han sido la sensación, sino que pulseras, cuadros, collares, telares y bufandas se han vendido en la misma proporción.“Queremos invitarles porque tenemos hasta promociones de 3 X 1. Hagan sus combos, camisetas, bandera, gorra. Más extranjeros se llevan las camisetas, pero en general se ha vendido muy bien, las artesanías han salido como pan caliente. Como yo pinto unas artesanías chiquitas, me piden con la bandera del Ecuador", agregó Estela.El ambiente futbolero en la capitalEn las calles de la capital se respira un aire futbolero. Hombres, mujeres, niños, niñas, infantes e incluso las mascotas visten la camiseta de la Selección a pesar de no haber partido.Las ventas en las aceras también son tradicionales. Varias personas se pasean con armadores revestidos de la piel del país y pequeños banderines que son requeridos por los conductores para ubicarlos como adornos en sus carros.PublicidadÁngel Sambueza tiene esas características. Madruga a la 01:00 todos los días para comprar mercadería; luego, por la tarde, toma dos buses para llegar al centro financiero de Quito, donde recorre kilómetros en busca de clientes.“En estos partidos es emocionante vender las camisetas porque en medio de esta crisis, la Selección nos regala alegrías y estamos vendiendo a full. De verdad que hemos vendido muy bien”, contó Ángel.Ángel está trabajando desde el inicio del Mundial. Su mente le jugó una mala pasada al pensar que Ecuador ya no llegaría más allá de la fase de grupos, pero al clasificarse, tuvo problemas con la producción porque se acabó.“Todo sale, pero lo que más se vende es la tipo 1.1, que es una réplica menor a la original, y también tenemos clase media, de $ 10, y las otras que están de $ 20 a $ 25. Hace poco dejamos de traer camisetas de mujer porque ellas eran las que más compraban y se terminaron", mencionó.El hombre aseguró que el martes 30 de junio será una verdadera locura. Con su familia se han organizado para situarse en diferentes puntos de la capital y recibir a la gran afluencia de gente que se reunirá en distintos sectores. (I)