Johannesburgo (EFE).- Sudáfrica amaneció en tensión y con las calles más vacías de lo habitual y muchos negocios cerrados, mientras los manifestantes empiezan a reunirse para las marchas antiinmigración convocadas este martes, después de una ola de ataques xenófobos registrados durante los últimos meses.

Estaciones de transporte colectivo desiertas, en contraste con el ajetreo habitual, podían verse en algunas localidades del país, como Nelson Mandela Bay, en la provincia del Cabo Oriental, según imágenes difundidas por medios locales.

Mientras, algunos manifestantes han empezado a marchar en ciudades como Durban, en la provincia de KwaZulu-Natal (este) o en Soweto, el antiguo gueto negro de Johannesburgo (norte).

Refugiados de Malauí en un campamento improvisado frente la embajada de su país en Johannesburgo.EFE/EPA/Kim Ludbrook

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