- Paul McCartney, ‘The Boys of Dungeon Lane’¿Quién es? El decimoctavo disco en solitario de Paul, 84 años recién cumplidos, cuya figura vive un aluvión de material interesante: libros, documentales, conciertos, reediciones de discos… Todo más que merecido. ¿Es tan bueno The Boys of Dungeon Lane? “El lugar donde solíamos vivir, podrías decir que no era gran cosa, pero era nuestro hogar”, cantan a dúo McCartney y Ringo Starr en Home to Us, el momento más emotivo de este disco. Los dos Beatles vivos reunidos para una pieza que recuerda en el ritmo a She’s Electric, de Oasis, en un ejercicio de retroalimentación divertido: Oasis se inspiraron siempre en los Beatles y ahora McCartney, seguramente inconscientemente, compone un tema que recuerda a sus discípulos. Con una voz entrañablemente avejentada y temblorosa, McCartney se retrotrae líricamente a su infancia en Liverpool, antes de formar los Beatles. Puede parecer un ejercicio de nostalgia, y lo es, pero el sonido, con el treintañero Andrew Watt en la producción, suena contemporáneo, y Paul afronta las canciones sin pisar caminos trillados. Y con una certeza: McCartney sigue siendo el gran maestro de la melodía. - Kelsey Lu, ‘So Help Me God’¿Quién es? Ya casi nos habíamos olvidado de esta cantante y violonchelista de Carolina del Norte que se presentó con un álbum esperanzador, Blood (2019), y que ha dejado pasar siete años hasta su continuación, este So Help Me God. Ella justifica este largo paréntesis discográfico como una crítica a la industria musical, ansiosa por producir constantemente contenidos. Bien hecho, Kelsey. ¿Es tan bueno So Help Me God? Un disco relajado, de cadencia pausada, a veces fantasmal, con alguna querencia hacía la Björk más ensimismada. Kelsey canta con un timbre grave y reflexiona sobre las cicatrices que dejan las rupturas dolorosas o sobre una idea de la espiritualidad conectada con la naturaleza. Un álbum de eso que llaman pop soñador (dream-pop) y que no es otra cosa que generar atmósferas oníricas para descansar la mente durante un rato. Nada menos... - Graham Coxon, ‘Castle Park’¿Quién es? El guitarrista de Blur. Si alguna cosa positiva trajo aquel accidentado primer y único Primavera Sound en Madrid, en 2023, fue el conciertazo de Blur en la sala Riviera, que se produjo tras suspender su recital en el festival por las lluvias en Arganda. El que más brilló en aquella noche de gloria se llama Graham Coxon. ¿Es tan bueno Castle Park? Coxon ya ostenta una sólida carrera como solista; tan es así que tiene hasta discos perdidos. Castle Park iba a publicarse en 2011, pero la acumulación de tareas encima de la mesa del guitarrista terminó por meterlo en un cajón. Con la agenda despejada, el inglés lo edita ahora para regocijo de los amantes del pop inglés de los sesenta: sobre todo el que recuerda a los Kinks, pero también a los Small Faces o a los Beatles. Canciones pop cristalinas, incursiones en el folk psicodélico y hasta desarrollos orquestales en plan Morricone. Es una delicia este disco. - Olivia Rodrigo, ‘You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love’¿Quién es? De lo más interesante del aluvión de estrellas femeninas del pop. Este es su tercer disco. ¿Es tan bueno You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love? Qué bien le sienta a Olivia Rodrigo su amistad con Robert Smith. Recordar que el cabecilla de The Cure se subió al escenario del pasado Primavera Sound con ella para interpretar What’s Wrong With Me, tema que también comparten en este disco. Algo de la música de este trabajo posee la lúgubre positividad del grupo inglés. Olivia Rodrigo deja el desmelene punk-pop de los dos discos precedentes para entregarse al pop de los ochenta. La utilización de los sintetizadores y la inclinación a composiciones de intensidad narrativa apuntan a aquella década. Pero Rodrigo es una joven que vive su tiempo, así que utiliza una decoración pop de hoy para narrar una historia atemporal: el periodo de ebullición romántica y sexual que se vive al principio de una relación y el perturbador desenlace cuando se apaga el fuego. La música, menos directa que en sus primeros pasos, gana en una laboriosidad nada forzada. Aunque sobra alguna balada, estamos ante un paso adelante de la estrella. - Dellafuente, ‘Brigado’¿Quién es? A sus 33 años, ya todo un veterano del género urbano en España. Misterioso e inaccesible, el granadino sigue a su bola y le va de maravilla: recordemos que llenó dos metropolitanos el año pasado. ¿Es tan bueno Brigado? No es el mejor disco de Dellafuente, pero mantiene un nivel de exigencia con el que siempre se ha comprometido el artista andaluz. Toma distancia aquí con el flamenco al que se acercó en anteriores entregas y prefiere una opción más caribeña que le emparenta inevitablemente con los últimos movimientos de Bad Bunny. Por ahí pierde personalidad Dellafuente, aunque las canciones en esta línea sean disfrutables: Mi modo de vida ˂3 o La vida te da sorpr3sas, robándole algún verso a Rubén Blades. Con todo, lo mejor del álbum se titula 2:3 Filipenses, un estremecedor tema lento impulsado por violines que desde ya se cuenta entre lo mejor de su discografía. El álbum también deja esas reflexiones suyas tan de tatuarse: “De tanto perder, vencí; yo sé dónde está el camino; y lo pienso coger y correr y correr”. - The Greenberry Woods, ‘It’s All Good, Sugar…’¿Quiénes son? Cuando explotó el rock alternativo en los noventa existió una corriente que debía mucho al power-pop de los setenta encarnado en bandas como Badfinger, Raspberries o Big Star. Algunos de los grupos noventeros que tuvieron notoriedad fueron Teenage Fanclub, Matthew Sweet, Velvet Crush o Buffalo Tom. También estaban allí The Greenberry Woods, aunque en una escala menor de popularidad. Los de Maryland regresan donde lo dejaron hace tres décadas con esta maravilla.¿Es tan bueno It’s All Good, Sugar...? El arranque, ese portento de la melodía llamado Summer Song, ya desarma. Pero la cosa continúa hasta completar 12 canciones. Toman la voz solista varios de los componentes y esta alternancia de timbres enriquece el resultado final. Coros dulces que caminan sobre un manto de guitarras para construir canciones que rozan la perfección. No lo dejen escapar.- Vargas Blues Band, ‘Barrio Blues’¿Quién es? Figura esencial del rock español tanto por su destreza con la guitarra como por su faceta como compositor para otros artistas.¿Es tan bueno Barrio Blues? “La esencia está en John Lee Hooker con el sabor de Santana”, canta Andy Vargas, voz del grupo de Carlos Santana, en Para guarachar, el tema que abre este disco. Andy canta fenomenalmente los tres primeros temas de un trabajo en el que Javier Vargas sigue profundizando en el blues con aroma caribeño, una de sus especialidades. Recurre aquí a versiones de temas muy populares en los que participó en la composición, como Sangre española, para Manolo Tena, o Conductores suicidas, del repertorio de Joaquín Sabina. Hay piezas ambientales, como Blues de Bahía, o zambombazos de blues-rock como Ciudad con río para completar un disco ecléctico e inapelable. - Jalen Ngonda, ‘Doctrine of Love’¿Quién es? Un artista de Maryland de 32 años que llega con Doctrine of Love a su segundo trabajo.¿Es tan bueno Doctrine of Love? Un disco bajo el paraguas de la discográfica neoyorquina Daptone Records ya es sinónimo de calidad. Ahí graba Ngonda, un tipo con un falsete que derrite. Marvin Gaye o la Motown sesentera son referentes obvios de este músico, pero Doctrine of Love suena contemporáneo gracias a un sonido fresco en unas composiciones que tratan sobre los altibajos del amor en pareja. Fogoso, bailable, admirablemente interpretado.- Kurt Vile, ‘Philadelphia’s Been Good to Me’¿Quién es? Melenudo, figura desgarbada, casi siempre con tejanos, muchas veces con camisa estampada a cuadros. Kurt Vile, ex The War on Drugs, exhibe una imagen de rockero indie despreocupado y perezoso. Pero este tipo trabaja: este es su disco en solitario número diez.¿Es tan bueno Philadelphia’s Been Good to Me? Con un timbre de voz chuleta y arrastrado a lo Lou Reed, Vile dedica este disco a su ciudad, Filadelfia. Pero no desde dentro, sino desde la vida itinerante de un músico en gira mientras su mujer y sus dos hijas le esperan en casa. Son canciones de influencia clásica (el citado Reed, Neil Young, J Mascis) con largos y repetitivos solos, muchos de ellos tocados desde el embelesamiento consigo mismo. Sobra algún tema, seguramente los dos instrumentales, en un álbum largo (una hora y cuatro minutos) para disfrutar del rock clásico de estética indie.- Mike Campbell & The Dirty Knobs, ‘Mission of Mercy’¿Quién es? Nada menos que el más fiel compañero de Tom Petty, a la vez que líder de la banda del añorado rockero rubio, The Heartbreakers. Ese es el guitarrista y cantante Mike Campbell, co-compositor de algunos clásicos del repertorio de Petty.¿Es tan bueno Mission of Mercy? Una banda de rock and roll sucio y enérgico, cuatro tipos unidos por una misión: seguir rockeando en un mundo musical, el de hoy, que les es hostil. Con una voz áspera y grave, Campbell no oculta de dónde viene y no se limita a pegar guitarrazos: su música contiene cuidadas melodías; además, prueba cosas, unas veces al inclinarse en dirección a las furibundas cabalgadas a lo Neil Young con sus Crazy Horse y otras al perseguir estructuras country. Bongo Mania, con un inicio santanero, se convierte en un apabullante rock con la participación a los coros de Kate Pierson, de B-52. Lo mejor de un disco que confirma algo importante: todavía se graba buen rock en 2026.- Bella White, ‘A Sign In the Weather’¿Quién es? Una intérprete canadiense de solo 25 años con un talento enorme. Este es su tercer disco.¿Es tan bueno A Sign In the Weather? Bella White posee un tesoro en su garganta: una voz penetrante con un timbre que la emparenta con las grandes voces tristes de la música. Con este arma, la cantante dirige su música hacia el Neil Young etapa Harvest o hacia el gran Mark Olson (ex Jayhawks): un sonido acústico country-rock con permanente presencia de un vibrante pedal steel. Por supuesto, la pelirroja Bella le canta al desamor. JOYA RESCATADA DEL MES...Todos los meses recomendamos un disco antiguo que quizá quedó fuera del radar.- Babasónicos, ‘Jessico’ (2001)¿Quiénes son? Banda argentina con solera, y como casi todo lo que viene de allá, incomprensiblemente poco valorado en España. Salvo Fito Páez, Moris, Ariel Rot, Alejo Stivel y Andrés Calamaro (estos cuatro últimos con largas residencias madrileñas) pocos integrantes más del llamado rock nacional argentino han logrado llenar pabellones en España.¿Es tan bueno Jessico? La edición argentina de la revista Rolling Stone colocó Jessico en la posición número 16 en su lista de los 100 Mejores Discos del Rock Argentino. Ostenta el honor, además, de ser el primero del siglo XXI. Se lo merece. Antes de este trabajo, Babasónicos ya llevaba una década grabando música, así que 2001 les pilló en un momento de madurez que perméa unas canciones donde se permiten experimentar, salirse del carril rockero y llevar su música a las pistas de baile. Suenan guitarras, pero también sintetizadores, violines, sensacionales boleros modernos (glorioso ese Rubí) o psicodelia tipo Mánchester pero argentinizada. Cada canción pertenece a un mundo diferente para un álbum que muestra la parte sofisticada y seductora de un país, Argentina, que, como siempre, vivía en un manicomio político. En la letra de El Loco se define buena parte del sentimiento de la época: “Soy víctima de un dios frágil, temperamental, que en vez de rezar por mí se fue a bailar a la disco del lugar”. Ah, y una cosa más: Babasónicos continúan en activo y publicado siempre música interesante. Escuchar en lista de Spotify pinchando aquí.