“A mí no me va a pasar nada”, le decía Víctor Rodríguez Padilla, todavía como director de la empresa pública más importante en el país, Petróleos Mexicanos (Pemex), a su esposa, la doctora en Ingeniería Nuclear, María Felicia Jiménez Lavié, en medio de la violencia física, psicológica y económica que ejercía el funcionario en contra de ella y de sus dos hijos. Las golpizas y las agresiones salieron a la luz la noche del pasado jueves, cuando la académica subió a sus redes sociales un video en el que se ve a Padilla forcejeando con ella y golpeándola en su casa, mientras su hijo, de cinco años, mira y sale corriendo de la escena. Pasaron tres días para que la presidenta Claudia Sheinbaum se posicionara formalmente al respecto, poniendo énfasis en que el nombramiento de Padilla al frente del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias (INEEL), tras su salida de Pemex, no había sido formalizado ni autorizado por ella. “Quiero aclarar, porque a Víctor Rodríguez Padilla lo íbamos a nombrar, digo: ‘lo íbamos’, porque él ya había anunciado ahí en el Instituto de Investigaciones de Energías Renovables [de la UNAM] su entrada, pero yo no había firmado”, explicó la mandataria este lunes.Esto, pese a que se llevó a cabo una ceremonia el pasado 1 de junio, que quedó plasmada en un comunicado del propio instituto, dando la bienvenida al funcionario. “El INEEL llevó a cabo un evento interno para presentar ante su comunidad a su nuevo Director General, el Dr. Víctor Rodríguez Padilla, quien se integra para sumar esfuerzos en el fortalecimiento del INEEL como un instituto de investigación y desarrollo tecnológico del más alto nivel. Rodríguez Padilla es un reconocido experto en economía y política de la energía, que ha participado en el sector energético por más de 40 años como profesor de posgrado, asesor de entidades federales, fundador y consultor de diversas organizaciones no gubernamentales”, publicaron el pasado 3 de junio, dos días después del evento.Las agresiones, de acuerdo con el testimonio de Felicia Jiménez en varias entrevistas, comenzaron en 2022, solo dos años después de que la pareja contrajera matrimonio. Ella, treintañera, y él, con más de 60 años de edad, comenzaron una vida en la que la víctima asegura que todo era “color de rosa” al principio, hasta que las agresiones aparecieron y fueron a peor. Jiménez asegura que, aunque había otros tipos de violencia contra ella y sus hijos, como violencia económica o psicológica constantes, los golpes se dieron en unas tres ocasiones, comenzando en 2022 y terminando con la que documentó en marzo pasado, y la que provocó que ella solicitara el divorcio y el exfuncionario se fuera de la casa que compartían. El papel de la Secretaría de las MujeresLa noche del 26 de junio, unas 24 horas después de que Jiménez publicara los videos, la Secretaría de las Mujeres, una institución que desde hace tres meses funciona sin una persona titular al frente de manera oficial, tras la salida de su primera representante, la morenista Citlalli Hernández, publicó una tarjeta informativa en la que aseguró que ya tenía contacto con Jiménez. “Se debe garantizar de inmediato la integridad, la seguridad y protección de la víctima”, dijeron. Sin embargo, hasta este domingo, la mujer aseguró que estaba muy asustada sobre las represalias que existían ya en su contra y que, hasta ese momento, ella no tenía ningún tipo de seguridad.Mujeres, la secretaría creada durante el Gobierno de Sheinbaum y anunciada como una de las carteras más importantes en la Administración de la primera mujer presidenta en México, ha vivido en solo unos meses la salida de Hernández, quien fue llamada a operar en Morena para privilegiar los resultados electorales del oficialismo en las elecciones de 2027; el silencio de dos meses para tener un nuevo nombramiento que reemplazara a su extitular, y la decisión presidencial de nombrar a Laura Itzel Castillo en el puesto, quien no podrá asumir al frente de la secretaría, sino hasta que su periodo como presidenta de la mesa directiva del Senado concluya, el próximo 1 de septiembre. Además, los hilos entre el exdirector de la petrolera y la nueva secretaria de las Mujeres también ponen en duda la cercanía entre quienes son señalados como presuntos agresores de mujeres y las legisladoras y legisladores y funcionarios que deberían trabajar en la protección de los derechos de las mexicanas. En el acto de nombramiento de Padilla, en agosto de 2024, Shienbaum alabó el trabajo del funcionario y recordó: “Víctor conoce Pemex, recientemente estuvo de asesor de Laura Itzel Castillo como consejera de Pemex y es un gusto que haya aceptado dejar la academia y ayudarnos”. Castillo y Padilla trabajaron cerca justo entre 2022 y 2024, cuando la senadora era integrante -independiente- del Consejo de Administración de Pemex. En un comunicado de prensa de la petrolera, fechado el 11 de marzo, por la conmemoración de un año más del 8M, Rodríguez Padilla, todavía como director, suscribió un pronunciamiento “de cero tolerancia al hostigamiento y al acoso sexual” dentro de la empresa. En dicho comunicado se le cita: “Padilla afirmó que el pronunciamiento establece con claridad que ‘en nuestra empresa no hay lugar para el hostigamiento sexual, el acoso sexual, ni para ninguna forma de violencia o discriminación’. Reafirmó también el compromiso de fortalecer los mecanismos de prevención, atención y sanción de conductas inapropiadas, así como de promover una cultura institucional basada en el respeto, la igualdad y los derechos humanos”.El silencio de Morena ante los agresores La posición del partido oficialista ante casos como el de Felicia Jiménez ha provocado críticas y condena por gran parte de la opinión pública, que reprueba que la formación sea contundente cuando los presuntos agresores son de otros colores políticos y que callen ante las denuncias en contra de integrantes de su formación. Para muestra, hay dos casos emblemáticos públicamente documentados. La denuncia de la media hermana del diputado morenista y exfutbolista Cuauhtémoc Blanco por intento de violación, cuyo proceso penal fue suspendido ante el cobijo de su bancada, que logró frenar el desafuero en su contra para que respondiera ante las autoridades. O las varias denuncias por presunta violación y abuso sexual en contra del exgobernador de Guerrero, Félix Salgado Macedonio, también morenista, cuya repercusión en su vida política ha sido casi inexistente. Después de los señalamientos en su contra, en 2021, Salgado fue senador de la República y actualmente intentó volver a obtener su registro para ir por la gubernatura de su Estado, que actualmente, por cierto, gobierna su hija, Evelyn Salgado, quien tomó el sitio de Morena, después de que la candidatura de su padre fuera revocada por las autoridades electorales.En una entrevista a este medio, en febrero pasado, la extitular de Mujeres, Citlalli Hernández, dijo, con respecto a estos casos: “En esta resistencia y en este machismo, hay un disfrute cuando se le carga el costo a las mujeres. La decisión que se tomó fue en carga a la presidenta, a la secretaria de las mujeres, a las diputadas. Por eso, es importante que las mujeres en el ejercicio del poder sepamos explicar lo que hacemos y que vayamos agrupándonos cuando hay decisiones de este tipo, porque en los dos casos pareciera que no existimos, que no dijimos nada”.Otros casos también colocan a varios morenistas bajo la lupa, como el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acusado de hostigamiento sexual por varias de sus colaboradoras, o cuando se refirió a la actual gobernadora interina del Estado en un tono despectivo y condescendiente: “A ver, Yeraldine, espero que no te enojes, pero para que sepan aquí. ¿Quién era Yeraldine antes de…? Ya es la segunda vez que es diputada. Yeraldine era una meserita de una lonchería de Dimas, ¿eras o no?“, dijo hace solo unos meses antes de dejar su cargo por los señalamientos del Gobierno estadounidense sobre sus presuntos nexos con el narco.Sobre estos perfiles, Morena, el partido que encumbró a la primera mujer como presidenta en la historia de México, como bloque, no ha emitido ninguna sanción pública.