Camilo Lara (Ciudad de México, 1975) y Eblis Álvarez (Bogotá, 1977) son dos espejos que se miran desde esquinas opuestas de Latinoamérica. Mientras que el primero utilizó su proyecto Instituto Mexicano del Sonido para explorar las raíces musicales de la tierra azteca, el segundo hizo lo propio con Meridian Brothers y la misma riqueza del suelo cafetero. Ambos, a su forma, son una especie de cronistas que rescataron el pasado sonoro de sus regiones —repasando géneros como la cumbia y la salsa— para colocarlos en el presente y proyectarlos hacia el futuro a través de la electrónica y la psicodelia.Eso mismo los ha vuelto referentes clave en sus respectivos países, lo que los ha llevado a colaborar con una enorme lista de artistas, tanto populares como emergentes. Sin embargo, a pesar de sus similitudes y de una larga amistad, Lara y Álvarez no habían unido fuerzas sino hasta hace poco. El par se conoció cuando Álvarez comenzó a visitar México hace más de diez años. En ese entonces solo se reunían de forma amistosa para comer y compartir música. Pero hace poco, el colombiano le propuso al mexicano trabajar en un proyecto. “He admirado mucho la música de Eblis toda la vida; para mí es una referencia importantísima en la música latinoamericana. Entonces, hacer un disco con él era un gran honor”, afirmó Lara a EL PAÍS desde su estudio en Ciudad de México, en una entrevista a través de Zoom. El mexicano resaltó que todo se hizo de forma presencial, un método “raro” actualmente, en el que muchos proyectos colaborativos se desarrollan a larga distancia, lo que puede incomodar el proceso. El álbum en cuestión es Ruido Tovar, una colección de 10 canciones en las que ambos exploran una parte específica de la historia musical del norte de México, inspirándose, en cierta medida, en Rigo Tovar, icónico personaje originario de Matamoros, Tamaulipas, que redefinió el sonido de la cumbia al utilizar los órganos Moog y efectos de sonido que se convirtieron en parte esencial del sonido tropical del país. En conversación con EL PAÍS, ambos explican el proceso detrás del álbum, su papel como impulsores de los géneros raigales de sus países y el rol que tendrán los elementos visuales en su primera presentación en conjunto, la cual se llevará a cabo en el salón La Maraka de la Ciudad de México, el próximo 7 de agosto. Pregunta: El título de Ruido Tovar (Ansonia Records) sugiere que el proyecto es un homenaje para el fallecido cantante. ¿Esa era la intención?Camilo Lara: Inicialmente, no lo pensamos como un homenaje a Rigo Tovar. Nos parecía que el nombre de Ruido Tovar resumía muy bien la idea general: encontrar la búsqueda de ese periodo en la música tropical mexicana que estaba transitando de las orquestas a los combos pequeños con sintetizadores y otros medios. Creo que era eso: la exploración de hacer esa música a través de otros medios, buscando la música tropical como se hacía en esas épocas. El nombre vino después, ya que estaba hecho el disco, pero creo que lo engloba y explica muy bien de qué va y qué queríamos hacer.P: ¿Por qué decidieron enfocarse en este periodo de la música en particular, los años 70? ¿Qué les atrae de ese momento?Eblis Álvarez: Desde mi lado fue algo personal. Yo me involucré mucho con México debido a que me casé con una chica mexicana, y por eso empecé a ir cada vez más. Mi suegro, que es muy fanático de la música, me empezó a mostrar música tropical setentera. Bueno, cuando digo “tropical” puede sonar muy genérico, pero en México hay una música específica que se llama tropical.Es una cadencia muy distinta a la colombiana porque es una cadencia más india, no es tan africana. En Colombia la música es muy africana: toda la base son ritmos precisos, se baila a tempo y las polirritmias son mucho más complicadas. Mientras tanto, la cumbia mexicana es más marchada. Ahí logré entender el componente indio de México, que también está en la música de Colombia pero expresado de otra manera. Lo indio es más marchante, más melódico, más cadencioso; lo africano es más preciso, motorítmico y polirrítmico. Eso fue lo que me llamó la atención: esa fluidez que contradecía un poco lo africano, pero con la base africana abajo. Fue un encuentro que no esperaba, la apertura de una nueva dimensión.P: ¿Qué tienen en mente en cuanto al aspecto visual para cuando lleven el proyecto a los escenarios?E. A.: Tenemos en mente crear una imagen de los dos grupos en masividad, digamos. Nos vamos a poner todos los músicos en escena, tanto el Instituto Mexicano del Sonido como Meridian Brothers. Incluso vamos a intercambiar instrumentos en vivo. Vamos a tocar todo así, en masa, para dar la impresión de un gran combo.C. L.: De lo visual, también ha habido una fuerte batería de artistas que han complementado esto. Desde el video de Ritmo Babilonia con Beck, que es un increíble viaje visual con muchas lecturas, hasta La cumbia de los estudiantes o el primer video donde salimos Eblis y yo. Todo eso va a estar en el show en directo.P: Camilo, tu carrera se ha basado en la exploración constante de sonidos del pasado; incluso podría decirse que ayudaste a que hubiera un revival de sonidos tropicales aquí en México que ahora escuchamos en todos lados. Cuando tú empezaste a desarrollar estos proyectos, ¿te imaginabas ver que este sonido cumbia/tropical volvería a ser popular de la forma en que lo es ahora?C. L.: Esperaba que sí, pero uno siempre espera que los resultados sean negativos: que lo que hagas sea un fracaso y nunca pase. Pero un día pasó. Justo lo que me hermana con Eblis es que él estaba en otro lado haciendo exactamente lo mismo. Creo que los dos teníamos esta batalla incondicional y personal de buscar dentro de tu raíz algún tipo de respuestas para hacer cosas del futuro. Lo batallamos muchísimo, no solo Eblis y yo, sino un montón de gente en toda Latinoamérica.P: ¿Esta colaboración ha resultado en ideas que les gustaría explorar después de Ruido Tovar? ¿Los podremos ver juntos mucho más a futuro?E. A.: Yo esperaría que sí, que salieran más cosas.C. L.: Sí, definitivamente ha sido una experiencia increíble. Hemos platicado que nos gusta mucho el disco, lo disfrutamos mucho y ha sido algo muy emocionante de hacer. La gente se está enganchando con eso, está conectando y nosotros estamos muy felices en esta “asociación delictiva” que es Ruido Tovar.
Ruido Tovar: El Instituto Mexicano del Sonido y Meridian Brothers reinventan la cumbia en una explosiva colaboración
El mexicano Camilo Lara y el colombiano Eblis Álvarez exploran el sonido tropical mexicano de la década de los 70 en su primer trabajo cooperativo










