Apenas han pasado 48 horas desde que el domingo, a las nueve de la mañana, el conductor de un coche de matrícula francesa que circulaba en contra dirección embistió el turismo de Miguel y Pilar, un matrimonio vecino de Barcelona. El hombre, de 57 años y trabajador en el sector bancario, murió prácticamente en el acto, y a ella ya le han comunicado la muerte de su marido en el hospital del Mar, donde evoluciona favorablemente.La unidad central de atestados de tráfico de la Guardia Urbana se ha hecho cargo de la investigación. Ayer por la tarde el conductor responsable del terrible siniestro todavía no había podido ser identificado. En el interior del vehículo los policías no encontraron ni un solo documento que permita su identificación. El domingo por la tarde, uno de los perros de la unidad canina de la policía municipal estuvo examinando el coche en busca de sustancias estupefacientes. Y lo que encontró fue un par de recipientes del denominado gas de la risa.Pilar, la mujer que viajaba con su marido en el segundo vehículo, se recupera en el hospital del MarEl turismo había sido alquilado en Francia, desde donde se supone que viajó hasta Barcelona. Los investigadores iniciaron ayer las gestiones con la empresa de alquiler, aunque no necesariamente la persona que lo alquiló tiene que ser la que lo conducía en el Poblenou.En estas últimas horas, tampoco han denunciado la desaparición de un hombre con las características del fallecido. Por tanto, ni su familia, ni allegados le han echado aún de menos.Uno de los coches afectados en el siniestro en el barrio del Poblenou de BarcelonaÀlex Recolons / ACNLa forma más eficaz para su identificación será a través de las huellas. Y para tomarlas, la policía municipal solicitará autorización al juez que instruye la investigación.La colisión se produjo sobre las nueve de la mañana. Previamente, el conductor estacionó en la zona reservada para clientes del hotel Hilton de la avenida Diagonal y fue recriminado por los trabajadores del establecimiento. En ese instante pasaba una patrulla de los Mossos d’Esquadra que fue alertada por el personal del establecimiento.Uno de los coches afectados en el siniestro en el barrio del Poblenou de BarcelonaÀlex Recolons / ACNSin que los policías mediaran palabra, el individuo pisó el acelerador e inició una carrera a una gran velocidad que se truncó cuando accedió contra dirección en la calle Pallars y golpeó el lateral del conductor del vehículo del matrimonio que circulaba correctamente por la calle Fluvià.La pareja acaba de salir de casa, en el barrio del Camp de l’Arpa. Y, en contra de lo habitualmente hacía la familia los fines de semana, las dos hijas se quedaron en casa.El impactó provocó un gran estruendo que alertó a numerosos vecinos. La patrulla de los Mossos, que persiguió el coche apenas 800 metros, llegó instantes después y solicitó la presencia urgente de bomberos y ambulancias. Los especialistas se esforzaron en excarcelar a los tres ocupantes de los dos coches, atrapados en los amasijos de hierros en los que quedaron convertidos los vehículos. De nada sirvieron las maniobras de reanimación que durante unos minutos interminables realizó la Guardia Urbana al conductor del vehículo embestido.Escribe y cuenta historias de la mala vida desde que empezó en el oficio del periodismo, desde los tiempos del fax. Autora de 'Desmontando el crimen perfecto'. Convive con dos perros, Simón y Lola; y con todo por aprender