Fútbol InternacionalPaíses Bajos y Marruecos se enfrentan por un boleto a los octavos de final del Mundial, en un partido que también simboliza el vínculo entre ambas.

Países Bajos y Marruecos comenzaron este lunes su enfrentamiento por los dieciseisavos de final del Mundial, en un partido que definirá a uno de los clasificados a los octavos de final y que también despierta un fuerte componente social y cultural.

El encuentro se disputa en Monterrey, México, y enfrenta a dos selecciones cuya rivalidad trasciende el terreno de juego debido a la numerosa comunidad de origen marroquí que reside en Países Bajos, donde viven cerca de medio millón de personas con raíces marroquíes y, en muchos casos, con doble nacionalidad.

Por esa razón, el partido es considerado por muchos aficionados como un “derbi” de identidades y orgullo, ya que numerosas familias siguen el encuentro con sentimientos divididos entre la selección neerlandesa y los Leones del Atlas.

En ciudades como Ámsterdam, Róterdam, Utrecht y La Haya, el ambiente refleja la expectativa por un duelo cuyo significado va más allá del resultado deportivo.