MONTERREY / ENVIADO - No hubo mejor manera de despedir a Monterrey como sede de la Copa del Mundo. El último partido mundialista en la ciudad entregó un auténtico espectáculo de futbol, con emociones de principio a fin, un ritmo frenético, oportunidades para ambos equipos y una dramática definición desde el manchón penal que terminó favoreciendo a Marruecos, selección que selló su pase a los Octavos de Final tras imponerse 3-2 en la tanda de penaltis a Países Bajos tras igualar a un gol en tiempo reglamentario y poner el broche de oro a la histórica participación de la capital regiomontana como sede del Mundial 2026.Durante más de 120 minutos, marroquíes y neerlandeses protagonizaron un duelo de ida y vuelta, en el que ninguno estuvo dispuesto a ceder terreno. Cuando parecía que Países Bajos había encontrado el camino hacia la victoria con el gol de Cody Gakpo, Marruecos reaccionó con carácter para igualar el marcador y llevar el desenlace hasta una tanda de penales que terminó definiendo el destino del encuentro.Te puede interesar: ¡Histórico! Paraguay eliminó en penaltis a Alemania y se instala en octavos de finalEl ambiente en las tribunas estuvo a la altura del espectáculo. Miles de aficionados mexicanos no dejaron pasar la oportunidad de recordar el polémico “¡No era penal!” que marcó la eliminación frente a Países Bajos en Brasil 2014, aunque el futbol terminó robándose el protagonismo. La intensidad del encuentro, las constantes llegadas y el dramatismo de la definición hicieron que el último Mundial de Monterrey bajara el telón con una noche que quedará en la memoria futbolística.El primer aviso llegó al minuto 15. Crysencio Summerville escapó por la banda, ingresó al área y buscó servir para Brian Brobbey, pero la defensa marroquí alcanzó a cerrar el espacio para evitar la primera oportunidad clara de Países Bajos.La respuesta fue inmediata. Apenas dos minutos después, Marruecos dejó claro que no había llegado al Estadio Monterrey para especular ni para intimidarse por la jerarquía de su rival. Primero, Youssef Aynaoui remató de cabeza tras un tiro de esquina y Bart Verbruggen apareció sobre la línea para evitar el gol. Instantes después, Achraf Hakimi sacó un potente disparo que obligó nuevamente al guardameta neerlandés a emplearse a fondo.El conjunto africano terminó mejor la primera mitad. Azzedine Ounahi probó con un disparo que pasó apenas por encima del travesaño y, poco antes del descanso, Ismael Saibari dejó escapar la más clara cuando un servicio a balón parado cruzó toda el área sin que alcanzara a empujarlo. Países Bajos sobrevivía.El panorama no cambió tras el descanso. Marruecos siguió presionando con un inspirado Hakimi, quien primero estrelló un potente disparo en el travesaño y, minutos más tarde, volvió a irrumpir por el costado derecho con una descolgada a toda velocidad que la zaga neerlandesa alcanzó a desactivar en el último instante. Los africanos resistían como podían.Pero la jerarquía neerlandesa apareció cuando más la necesitaba. Al minuto 72, Países Bajos encontró un contragolpe en el que la defensa marroquí no logró despejar el peligro. El rebote quedó servido para Cody Gakpo, quien no perdonó y empujó el balón al fondo de la red para adelantar a su selección.La anotación tuvo un significado especial para Gakpo. Tras vencer al arquero marroquí, el delantero levantó la mirada al cielo en una celebración cargada de emoción, en recuerdo de su hijo, fallecido durante el embarazo de su pareja, Noa van de Bij. Visiblemente conmovido, el atacante apenas pudo contener las lágrimas mientras era abrazado por sus compañeros.Lejos de rendirse, Marruecos mantuvo la intensidad y encontró la recompensa a su insistencia con el gol del empate, obligando a disputar los tiempos extra. Ni el desgaste físico ni la tensión propia de una eliminatoria mundialista pudieron romper el equilibrio entre dos selecciones que ofrecieron uno de los mejores encuentros del torneo.La definición llegó desde los once pasos. Una tanda cargada de nervios y dramatismo. Primero los neerlandeses se fueron al frente con el gol de Koopmeiners; Aynaoui fallaría el primer tiro marroquí. Países Bajos parecía tener el control, sin embargo su segundo disparo no entró por la falla de Kluivert. Rahimi empataría la serie con un gol de suerte, pues la bola se le escapó al portero Verbruggen.Weghorst puso arriba a Países Bajos y Taibi igualaba en el tercer tiro africano. Después el drama aumentó, pues Timber desaprovechó y falló su disparo, pero por Marruecos sorpresivamente Hakimi también fallaba para dejar todo en los dos últimos tiradores. Summerville tenía en sus pies la oportunidad de adelantar a los neerlandeses, pero también falló, dejando todo en manos de Saibari, que con sangre fría anotó el tanto que le dio el pase a los marroquíes para imponerse 3-2 y asegurar su boleto a los Octavos de Final, convirtiéndose en el último equipo en celebrar sobre la cancha del Estadio Monterrey y cerrando así una noche que despidió a la sede con un partido digno de la historia de la Copa del Mundo.Monterrey se despidió del Mundial como debía: con un partido que no dio respiro y un desenlace que se resolvió hasta el último aliento. Entre el eco de los penales y el ruido de una afición que no dejó de empujar, la ciudad cerró su participación mundialista con una noche que no se explicará sólo por el marcador, sino por la intensidad con la que se vivió.
Monterrey se despide del Mundial con una noche épica: Marruecos elimina a Países Bajos en penales
El equipo africano se impone 3-2 en la tanda tras un empate vibrante y un partido de ida y vuelta que definió el cierre de Monterrey como sede mundialista.












