El Gobierno español ha dado un paso decisivo para que la Plataforma de I+D+i en Energías Marinas de Catalunya (PLEMCAT) salga adelante. El Ministerio para la Transición Ecológica emitió hace una semana una declaración de impacto ambiental favorable a la plataforma de ensayo de la eólica marina flotante prevista frente al golfo Roses, una infraestructura impulsada por Generalitat Generalitat y el Instituto de Investigación en Energía de Catalunya (IREC) que prevé instalar tres aerogeneradores flotantes de 15 MW cada uno con una altura de 261 metros para probar tecnologías y sistemas de anclaje en aguas abiertas.PublicidadLa autorización ambiental no supone todavía el inicio de las obras, pero era uno de los principales escollos administrativos del proyecto, que continúa en tramitación y que ha generado un fuerte rechazo en el Empordà, donde se han hecho varias movilizaciones en contra. Ayuntamientos, plataformas ciudadanas, entidades ecologistas y parte del sector pesquero consideran que esta prueba piloto es el primer paso para desplegar futuros parques eólicos comerciales ante la Costa Brava y alertan de los posibles impactos sobre el medio marino, el paisaje y la actividad económica de la zona, principalmente agrícola.Hablamos con Remei Costa, alcaldesa de Ventalló (Girona) y contraria al PLEMCAT y a la instalación de parques eólicos comerciales en uno de los espacios marítimos con más valor de la costa catalana. A pesar de no ser de costa, Ventalló es uno de los municipios por donde está previsto que pase la línea de evacuación soterrada del proyecto. En esta entrevista defiende que el PLEMCAT "es un caballo de Troya" que abre la puerta a la implantación de futuros macroparques eólicos flotantes en el golfo de Roses, denuncia la falta de diálogo con el territorio y reclama replantear el modelo de transición energética para que, asegura, priorice las comunidades locales por delante de los intereses de las grandes empresas.El Gobierno español ha dado luz verde ambiental al PLEMCAT. ¿Qué valoración hace?Si el Gobierno nos hubiera explicado el proyecto como hicieron con otras poblaciones de costa, como la Escala o Sant Pere Pescador -las más afectadas visualmente-, quizás nuestra posición habría sido otra. Pero la realidad es que nos lo encontramos prácticamente hecho. En Ventalló, l’Armentera, Sant Mori y Vilaür también tenemos una afectación visual pero lo que más nos preocupa es la instalación de una línea de evacuación de muy alta tensión soterrada que atraviesa nueve kilómetros de nuestro municipio.La primera noticia que tuvimos del PLEMCAT fue a través de una persona del Instituto de Investigación en Energía de Catalunya (IREC), que vino al ayuntamiento. Yo no sabía ni qué era. Como anécdota, pensé que era un plan de protección civil, como el INUNCAT o NEUCAT. Pero nos encontramos con una ingeniera que nos dijo que el proyecto ya estaba muy avanzado. De hecho, al día siguiente se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia y se ya se habían enviado las cartas a los afectados por las expropiaciones.Publicidad¿Y cuál fue vuestra reacción?Nosotros les dijimos que teníamos que hablarlo, sobre todo de la línea de evacuación soterrada, que atraviesa todo el municipio. Planteamos trazados alternativos. Propusimos, por ejemplo, aprovechar el Riego del Molí, que está en desuso y que conecta la zona donde sale el cable con Viladamat, a prácticamente tres kilómetros hasta la subestación. Pero la respuesta siempre fue la misma: no. Nos decían que el proyecto ya estaba publicado y que no se podía modificar. De hecho, cuando un proyecto se publica el día antes, poco puede hacer un ayuntamiento. Fue ahí cuando las tensiones empezaron a crecer.Cuanto más íbamos conociendo el proyecto y sus explicaciones, más claro veía que se presenta como un proyecto de investigación pero que en realidad es un caballo de Troya para avanzar con la zona conocida como LEBA-1.Estamos hablando de 80 millones de dinero público destinado a facilitar el trabajo a las grandes empresas que construyen aerogeneradores¿Qué es la LEBA-1 y por qué afirma que el PLEMCAT es un "caballo de Troya"?La LEBA-1 es la gran área que el Ministerio para la Transición Ecológica determinó para que se pudieran implantar parques eólicos flotantes. Esta zona es la que está recurrida en el Tribunal Supremo a través de los recursos que impusieron entidades ecologistas al POEM (Planes de Ordenación del Espacio Marítimo). Situada en el golfo de Roses, frente a la Costa Brava, el PLEMCAT se sitúa dentro de esta gran área y la idea es probar qué tipo de anclajes funcionan mejor en esta zona. Por eso digo que el proyecto se presenta como investigación, pero al final es el paso previo para que después se pueda desplegar el resto de parques eólicos.Si es un espacio marítimo vulnerable, donde muchas especies hacen rutas migratorias, como los atunes, lo que no puedes hacer es experimentos allí. Los experimentos se hacen en el laboratorio. No se hacen en un lugar donde, si el experimento no sale bien, el daño ya está hecho y luego no puedes volver atrás. Hay estudios independientes, como el de BioPaís, que determinan la fragilidad de esta zona y explican que ya soporta mucha presión por los efectos del turismo. Sólo le falta la implantación de este proyecto.PublicidadAdemás, estamos hablando de 80 millones de euros de dinero público destinado a facilitar el trabajo a las grandes empresas que construyen aerogeneradores. Yo creo que si estas empresas tienen que experimentar, lo tendrían que asumir ellas. Son 50 millones de la Generalitat y 30 millones provenientes de los fondos Next Generation.Por lo tanto, ¿no os ha sorprendido la luz verde del Gobierno?No. La misma Administración que ahora ha dado esta autorización ambiental es la que en su momento aprobó el POEM (Planes de Ordenación del Espacio Marítimo). Por lo tanto, no nos sorprende que también haya dado este paso. Pero esta autorización no resuelve nada. No resuelve ni el debate jurídico ni el debate social que hay alrededor del PLEMCAT. Lo que hace es abrir una nueva fase en la que este permiso también deberá ser examinado por las vías legales correspondientes. Las plataformas ambientales y los ayuntamientos afectados seguiremos defendiendo nuestra posición hasta que se hayan agotado todas las vías posibles.¿Quién te asegura que si hoy hay tres aerogeneradores, mañana no pueda haber 33?¿Teme, pues, que esta prueba piloto sea la puerta de entrada al macroparque eólico previsto en el golfo de Roses y a más parques de este estilo?Sí. ¿Quién te dice que si hoy hay tres, mañana no pueda haber 33? El PLEMCAT se inició con el discurso de la investigación y la innovación, pero cuando ya esté implantado será cuando se abrirá el caballo y saldrá todo el ejército. Es una cuestión de medida. Instalar esto en este lugar y de esta manera es desmedido.A menudo se habla del impacto en el mar, pero también alertas de los efectos sobre el territorio.Exacto. Se habla mucho del impacto marino, pero en el caso de Ventalló, hay una línea de evacuación que atravesará nueve kilómetros del municipio y nos dicen que en estos campos no podrá haber ni árboles ni determinados cultivos. Aquí se cultiva la manzana de Girona.Esta tierra, por donde pasará la línea de muy alta tensión que debe llevar la energía hasta la red, sufrirá una especulación muy importante. El simple hecho de tener la conexión eléctrica tan cerca cambiará completamente el paradigma de la zona. Los sectores más frágiles son la naturaleza y el campesinado. Cualquier movimiento que haya a su alrededor los puede debilitar. Un agricultor no puede pagar un arrendamiento muy alto por un terreno porque el valor de su producto no le permite sostener estos costes. En cambio, estas empresas sí que lo pueden hacer. Si tienen la línea para conectarse directamente, estos campos se pueden acabar transformando en campos solares. Nos pisan el territorio y no nos dan ninguna oportunidad de decir la nuestra.Los intereses especulativos privados que hay detrás de este proyecto cuentan con el apoyo de las instituciones y con dinero público¿Hay que cambiar la manera como se está planteando la transición energética?Sí. En ningún caso estoy en contra de las energías renovables, pero sí de cómo se están planteando. Se podría aprovechar recursos propios, impulsar comunidades energéticas o que los municipios nos pusiéramos de acuerdo para instalar tres o cuatro molinos. Lo que no deberíamos hacer es dar todo el poder a las grandes empresas. Ahora es el momento de cambiar el sistema aprovechando la transición energética y dejar de estar sometidos a los precios que nos marcan las grandes energéticas. Creo que este era el momento de cambiar un poco este modelo, pero parece que se ha optado por otra vía.Antes hablabas de especulación de la tierra. ¿Crees que hay intereses especulativos privados detrás de este proyecto?Sí, y lo más triste es que estos intereses cuentan con el apoyo de las instituciones y con dinero público, que, al fin y al cabo, es de todos. Además, consideramos que el proceso ha tenido muy poca transparencia y que no cuenta con el consenso científico. Hace pocos meses se publicó un estudio de BioPaís que describe esta zona como un espacio con un equilibrio muy precario y que recomienda preservarla de este tipo de instalaciones, especialmente si son experimentales.La propia administración actúa sirviendo a unos intereses que no son los de la gente¿Cuáles son ahora los próximos pasos?De momento aún está pendiente la resolución del Tribunal Supremo sobre el LEBA-1 y el POEM. Las organizaciones que se oponen al macroparque eólico de la Costa Brava llevaron este planeamiento ante el Supremo y los mismos argumentos jurídicos que se han utilizado contra el POEM ahora también se utilizarán contra el PLEMCAT.PublicidadDesde nuestro punto de vista, primero se tendría que resolver la situación jurídica de esta zona y determinar si esta calificación es firme o no. Después ya se tendría que resolver el resto. Pero se han ido sobreponiendo procedimientos y esto ha acabado generando mucha confusión. La población ya no sabe si el proyecto se hará o no se hará. Primero se tendría que resolver una cosa y después la otra, pero tal y como se ha hecho, se ha acabado liando todo el procedimiento.Además, la imposición de estos proyectos implica para los municipios pequeños, que tenemos pocos técnicos y pocos medios para defendernos, unos gastos económicos de contratación de servicios jurídicos para poder crear las alegaciones muy altos. Esto también es un agravio muy importante. Que para defender el territorio tengamos que hacer estos esfuerzos personales, jurídicos y económicos es muy injusto, y lo que es más grave, para defendernos de la propia administración, que actúa sirviendo a unos intereses que no son los de la gente. Los que estamos al lado del pueblo somos los ayuntamientos, no la administración.
Remei Costa, alcaldesa de Ventalló: "La plataforma experimental de eólica marina en el golfo de Roses es un caballo de Troya que abre la puerta a futuros macroparques flotantes"
Hablamos con uno de los ayuntamientos del Empordà contrarios a la plataforma de ensayo de la eólica marina en uno de los espacios marítimos con más valor de la costa catalana a raíz de la declaraci...







