Las precipitaciones pluviales mantienen bajo alerta a gran parte de la República Mexicana debido a una intensificación notable en los acumulados de agua. El territorio nacional enfrenta de manera simultánea la entrada de humedad procedente de ambos océanos, lo que genera condiciones de inestabilidad atmosférica persistente, tormentas eléctricas y fuertes rachas de viento que alteran las actividades cotidianas de la población. Las autoridades de protección civil y los sistemas de monitoreo ambiental vigilan de cerca la evolución de las zonas de baja presión, puesto que el reblandecimiento de la tierra incrementa de forma significativa el peligro en áreas vulnerables.Lluvia, acompañada de ráfagas de aire en el centro de la Ciudad de México.