Muchos pensaron que todo había acabado el 20 de marzo para los pasajeros del avión que Estados Unidos envió a San José en cumplimiento de las dos primeras extradiciones en la historia de Costa Rica, urgida de poner freno a la ola de violencia asociada al narcotráfico. La atención principal la tenía el exmagistrado y exministro Celso Gamboa, pero junto a él iba un hombre llamado Edwin Pérez que deseaba ser llamado ‘El zar del sur’, aunque tuvo que conformarse con el poco refinado mote ‘Pecho de rata´, que le impusieron en el turístico pueblo caribeño Cahuita, donde fue detenido en junio de 2025, después de varios años de liderar un cártel que, sin embargo, siguió operando hasta esta semana, cuando fue liquidado por un operativo judicial extenso como nunca antes. Ahora se sabe que ‘Pecho de rata’ bien podría haber sido el personaje de una narconovela con modelos, futbolistas, lujos extremos e influencia suficiente como para mantener el mando desde una cárcel de máxima seguridad, aprovechando el tiempo mientras se ejecutaba el viaje a Estados Unidos sin boleto de vuelta. El caso se llamó Riverside e implicó el despliegue de 1.500 agentes encargados de casi 100 allanamientos en la mañana del martes, tras muchos meses de investigaciones en colaboración con la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), permitió descubrir que el cártel se mantenía activo recibiendo droga proveniente de un grupo proveedor colombiano llamado ‘Los costeños’, enviando a Estados Unidos y surtiendo a otras bandas locales, incluida la de alias ‘Diablo’, el fugitivo más buscado por Costa Rica, por quien Estados Unidos ofrece 500.000 dólares de recompensa.Las autoridades de Costa Rica, país que en los últimos años se ha convertido en un centro logístico y punto clave del narcotráfico internacional causante de cifras récord de homicidios en el último cuatrienio, detuvieron en una sola jornada a más de 50 sospechosos, incluidos tres hijos del líder López y la red de colaboradores. Era un grupo que se repartía funciones como en cualquier empresa grande: coordinación operativa, proveeduría, distribución, administración financiera, logística y resguardo. Entre ellos hay un exfutbolista que aparecía en uno de los videos extraídos del teléfono de López, sosteniendo a un hombre atado que desapareció desde enero de 2025. La grabación se hizo en el restaurante del extraditado, su centro de operaciones en el centro de Cahuita, uno de los destinos de miles de turistas que siguen llegando al país aunque ya no es aquel oasis de tranquilidad de años atrás. La prensa local ha accedido al expediente judicial que muestra fotos que tenía ‘Pecho de rata’ en su celular: hombres descargando cocaína en la playa a plena luz del día, cantantes jamaiquinos de dancehall contratados para las fiestas del grupo, reuniones y conversaciones con su presunto socio Celso Gamboa, viajes del entorno de confianza a Europa, Dubai y Capadocia, joyas personalizadas, fusiles y mesas repletas de dinero. También imágenes de la mujer de 29 años con quien López, de 49, se casó en prisión un mes antes de la extradición; está fugitiva en Suiza, a donde viajó junto a otra sospechosa reconocida en medios locales porque participó en certámenes de belleza nacionales. El jefe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, reportó que los allanamientos permitieron decomisar bienes por valor de 22 millones de dólares, maquinaria de construcción, vehículos de lujo, un redondel de toros, un restaurante y seis hoteles en esa zona del Caribe. También un gimnasio, una cancha de fútbol y varias haciendas ganaderas, así como casas para alquilar a turistas que se alojaban sin saber que ahí dentro había bodegas con cocaína, según extractos del expediente judicial publicados por medios locales.Otros capturados son dos custodios carcelarios que prestaban su celular para que el capo diera órdenes a sus hijos sobre el negocio que ya conocía la DEA y la policía judicial con sus detalles: distribución de droga mediante una empresa de seguridad privada, una red de casas de seguridad, un arsenal a la mano y pistas de aterrizaje que se construyeron entre bosques aledaños a la frontera con Panamá después del cierre de una sede de Guardacostas cercana por orden del Gobierno, en 2023, según las publicaciones que citan al expediente judicial.Como habría manifestado Celso Gamboa a López, es amplio el rastro policial contra el grupo que lideraba él, quien en su casa tenía una pintura de cuerpo entero con su imagen y el lema “no es suerte, estamos bendecidos”, con un pequeño dibujo de unas manos en posición de oración, con billetes de dólares y un reloj de oro. “Él se sentía intocable, o eso le habían metido en la cabeza. Por eso seguía en lo mismo aún cuando ya sabía que se lo llevaban los gringos”, dijo un comerciante de Cahuita que conocía a López y que ruega mantenerse en anonimato. “Muchos de ellos están presos, pero no sabemos cuántos quedan sueltos y tampoco sabemos si los van a liberar y van a volver más bravos que antes”, añadió.Esa es la pregunta principal ahora. Mientras Gamboa y López afrontan sus procesos en Texas, el futuro inmediato de los capturados depende de extensas audiencias judiciales que se prolongarán hasta la próxima semana. La presidenta Laura Fernández, crítica de las autoridades judiciales y reacia a aumentar el presupuesto del Poder Judicial, evitó manifestar un apoyo explícito al caso Riverside y subrayó la necesidad de aumentar las medidas cautelares de cárcel: “Esto que está alcahueteando el Poder Judicial es tirar a la basura miles de millones que se utilizan en estos operativos”. Su ministro de Seguridad, Gerald Campos, incluso dijo que hay corrupción en la ejecución de estos operativos, sin detallar su señalamiento. El fiscal general, Carlo Díaz, a quien el Poder Ejecutivo mantiene bajo constantes reproches y descalificativos, dijo que el operativo es una demostración de que el país tiene capacidad de responder ante el crimen organizado, aunque con limitaciones. “Para nosotros es importante desestructurar estas organizaciones. El líder ya fue extraditado a Estados Unidos, pero esto es parte de la continuidad que tenemos que dar, investigando y sobre todo despojándolos de los bienes”, dijo el jefe del Ministerio Público, sin dejar de destacar la colaboración con autoridades de Estados Unidos. Sin embargo, Díaz admitió la probabilidad de que surjan nuevos grupos para ocupar el espacio que dejó la banda de López en la cadena de trasiego de droga desde Sudamérica hasta los mercados rentables del norte.