<b>La denominada luna de fresa alcanzará su fase llena este 29 de junio </b>y ofrecerá un espectáculo astronómico marcado por un fenómeno poco habitual: será la primera luna llena después del solsticio de junio, <b>por lo que recorrerá el arco más bajo del año en el cielo del hemisferio norte y, al mismo tiempo, se observará más alta de lo normal en el hemisferio sur</b>.La fase llena ocurrirá oficialmente a las 23:57 GMT.

En los países hispanohablantes podrá verse a las 18:57 en<b> Ecuador</b>, Colombia y Perú; a las 19:57 en Venezuela, Bolivia, Chile y Puerto Rico; a las 20:57 en Argentina y Uruguay; y a las 01:57 del 30 de junio en la España peninsular.Los astrónomos explican que este efecto se debe a que la luna llena coincide con el periodo en que el Sol alcanza su mayor altura en el cielo tras el solsticio de verano boreal. <b>Como la Luna llena siempre se sitúa en el lado opuesto al Sol, su trayectoria será excepcionalmente baja sobre el horizonte en el hemisferio norte</b>.El mejor momento para observar el fenómeno será poco después del atardecer, durante la salida de la Luna por el horizonte oriental. <b>En ese instante, el satélite natural suele adquirir tonos dorados, anaranjados o rojizos</b> debido a que su luz atraviesa una mayor cantidad de atmósfera terrestre.Esa posición cercana al horizonte también hará que la Luna parezca más grande de lo habitual, aunque se trata de un efecto visual conocido como “<b>ilusión lunar</b>”, provocado por la percepción humana y no por un cambio real en el tamaño del satélite.<b>Pese a su nombre, la luna de fresa no tendrá un color rosado</b>.