Los gemelos Alberto Torres Quiñones y Steven Torres Quiñones se graduaron como el primero y el segundo mejor promedio de la promoción 2026 de Notre Dame High School, en Connecticut. Pero ese día no sólo celebraron su desempeño académico: también cumplían 18 años y se convirtieron en la primera generación de su familia en ingresar a la universidad.Los hermanos aseguran que nunca se propusieron ocupar los dos primeros lugares de la promoción. Lejos de competir entre sí, estudiaban juntos y se ayudaban mutuamente para preparar los exámenes.Alberto obtuvo el título de mejor alumno mientras que su Steven se quedó con el segundo puesto. La noticia llegó a través de su consejero escolar, quien les informó que ambos eran candidatos a ocupar los primeros lugares de la promoción. " Pensamos: 'Oh, espera, eso es una locura', porque nuestro objetivo nunca fue estar entre los dos primeros”, dice Alberto. “Solo queríamos estar en el 5% superior”, agregó.Para ambos, el reconocimiento tiene un valor especial. Llegaron a Connecticut desde Puerto Rico cuando tenían siete años y aprendieron inglés una vez instalados en Estados Unidos.La satisfacción de los gemelos al recibir el premio "Recuerdo caminar para recibir el trofeo y pensar en todo el esfuerzo que había detrás. Fue surrealista", dijo Alberto. “Yo también, cuando recibí el trofeo al segundo mejor alumno de la promoción, pensé: ‘¡Dios mío, todas estas noches en vela terminando un proyecto de biología valieron la pena!’”, concluyó el otro hermano.Los hermanos aseguran que el secreto fue estudiar siempre en equipo. Cuando Alberto regresaba tarde de una competencia de atletismo, Steven preparaba cuestionarios para que ambos repasaran juntos. En otras ocasiones, Alberto ayudaba a su hermano cuando éste debía dedicar varias horas a los ensayos de la obra de teatro escolar.El apoyo de la familia, clave para lograr las distincionesLos dos coinciden en que el respaldo de sus padres fue determinante. Steven contó a People que, mientras muchos de sus amigos pedían salir los fines de semana, ellos preferían asistir a competencias académicas o simulaciones de Naciones Unidas. "Mis padres siempre nos decían: 'Hagan lo que quieran'", recordó.La ceremonia de graduación se realizó el 9 de mayo y reunió varios motivos de celebración. Además de terminar primero y segundo en la promoción, los hermanos cumplían 18 años y se convertían en los primeros integrantes de su familia en acceder a la universidad.En el próximo otoño, ambos gemelos asistirán a la Universidad de Boston, tras recibir un importante paquete de ayuda financiera. Cursarán estudios pre-médicos esperando inspirar a otros miembros de la familia a estudiar más allá de la escuela secundaria."Queremos sentar las bases para que las próximas generaciones sepan que la universidad también es una opción para ellas. No es imposible", concluyó Alberto.