Manuel Adorni formalizó su renuncia indeclinable al máximo cargo ministerial el sábado 27 de junio, a horas del enfrentamiento de la selección nacional de fútbol con su par de Jordania por la Copa Mundial de la FIFA 2026, luego de casi cuatro meses de un desgastante escándalo judicial y político por presunto enriquecimiento ilícito que volvió insostenible su permanencia en el Poder Ejecutivo. La dimisión fue aceptada de inmediato por el presidente Milei, quien pocas horas después, el domingo por la noche, designó formalmente al ministro Diego Santilli como reemplazante en la coordinación del Gabinete de la Nación.

La caída de Adorni comenzó a gestarse en marzo, cuando la opinión pública y los tribunales posaron su mirada sobre la velocidad con la que crecieron sus bienes particulares desde que ingresó a la función pública en diciembre de 2023. El funcionario enfrentaba una investigación penal bajo la lupa del fiscal federal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo, impulsada por informes técnicos y contables de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAFI). El expediente judicial avanzó rápidamente tras detectarse un llamativo desbalance entre los ingresos registrados de todo su núcleo familiar y sus fastuosos gastos corrientes.